El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la última propuesta de Irán para alcanzar un acuerdo definitivo en Medio Oriente, lo que mantiene las negociaciones en un punto muerto en medio de la tensión regional.
La oferta iraní planteaba mantener su programa nuclear mientras proponía abrir el estrecho de Ormuz como mecanismo de presión en las conversaciones con Washington.
Trump analizó la iniciativa junto a su equipo de seguridad nacional en la Casa Blanca y, aunque mantiene la vía diplomática, instruyó a sus principales funcionarios a continuar las negociaciones en busca de un punto común con Teherán.
El mandatario estadounidense exige el desmantelamiento del programa nuclear iraní, la apertura total del estrecho de Ormuz y el cese del apoyo a grupos armados en la región, condiciones que han sido rechazadas por el régimen iraní.
Las diferencias entre ambas partes complican el avance de las conversaciones, que continúan sin una fecha límite definida y con un desenlace incierto.
En paralelo, Irán ha buscado respaldo internacional mediante gestiones diplomáticas con países como Rusia y Pakistán, en un intento por fortalecer su posición en el proceso de negociación.
El estancamiento de las negociaciones se produce en un contexto de impacto económico, marcado por el aumento del precio del petróleo debido al bloqueo del estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, el Pentágono ha puesto sobre la mesa distintas opciones militares, aunque la Casa Blanca mantiene como prioridad alcanzar una solución diplomática en las próximas semanas.