Un tribunal de Corea del Sur aumentó a cuatro años de prisión la condena contra Kim Keon Hee, esposa del expresidente Yoon Suk Yeol, por casos de corrupción relacionados con la recepción de regalos de lujo a cambio de supuestos favores políticos.
Inicialmente, la ex primera dama había sido sentenciada a 20 meses de cárcel, pero tras una apelación, los jueces determinaron que también es culpable de manipular el precio de acciones y de recibir otros obsequios costosos, como bolsos de marca, lo que agravó su situación judicial.
Este caso forma parte de una crisis política mayor en ese país. El expresidente Yoon fue destituido luego de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, es decir, una medida que permite a los militares tomar control en situaciones extremas. Según la justicia, esa decisión fue ilegal, y por eso posteriormente fue condenado a cadena perpetua por rebelión, tras intentar controlar el Parlamento con fuerzas militares.
Los jueces explicaron que, por su posición, la esposa del presidente debía actuar con transparencia, pero en cambio aprovechó su cercanía al poder para obtener beneficios personales. Aunque no se le vincula directamente con la decisión de imponer la ley marcial, su caso se suma a los escándalos que afectaron al gobierno.
Kim permanece detenida desde agosto del año pasado y todavía puede apelar la sentencia ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, este proceso sigue generando debate en Corea del Sur y refleja cómo una pareja presidencial pasó de estar en el poder a enfrentar graves condenas judiciales.