En octubre de 2021, Zapatero pronunció una de esas frases lapidarias —nunca mejor dicho, porque amenaza con sepultarle— que pasarán a la historia: «Ser socialista —dijo— es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho». Pues bien, que el lector saque sus propias conclusiones, a tenor del auto del juez Calama. Las imágenes del alijo de joyas incautadas por la UDEF al ex presidente y valoradas en cerca de tres millones de euros, según los expertos consultados por OKDIARIO, son la metáfora perfecta de la indignidad y la hipocresía, la prueba del nueve de que entre lo que proclama el socialismo y lo que practica hay una distancia estratosférica.
Porque si ser socialista es, según Zapatero, tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho, parece obvio que Zapatero no es nada socialista o que ser socialista, en el actual contexto, es lo contrario de lo que dice el ex presidente. Entre las joyas, hay diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas; todo un botín que, según el entorno de Zapatero, es fruto de la herencia que su mujer, Sonsoles Espinosa, heredó de su madre. Otro que se apunta a la teoría del abuelo Florenci, que diría Jordi Pujol.
Si así fuera, que no parece, tampoco la madre cumpliría la teoría de que «ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho». En cualquier caso, estamos ante otro político que recurre a una herencia como excusa para justificar su riqueza y aumento de patrimonio.
La frase de Zapatero resume con toda plenitud la inmundicia moral en la que está sumido el socialismo, su abismal degradación ética y la gigantesca hipocresía que rezuma un partido que se comporta más como una mafia que otra cosa. Las joyas de Zapatero son eso: todo un retrato de época, el rostro del actual PSOE y la expresión más obscena de su verdadero ideario. No es que tengan muy poco y estén dispuestos a dar mucho, sino que han robado mucho y, como Zapatero, tenían el botín escondido.