Estados Unidos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que el país no necesita generar tantos puestos de trabajo debido a las deportaciones impulsadas por el Gobierno de Donald Trump, pues, según sostuvo, ciudadanos estadounidenses están ocupando vacantes dejadas por personas expulsadas.
Durante una entrevista concedida a CNBC, Bessent respondió a preguntas sobre el posible debilitamiento del mercado laboral, que perdió 23,000 empleos el mes pasado de acuerdo con datos federales. El funcionario consideró difícil interpretar las cifras actuales y aseguró que los puestos disponibles están beneficiando a trabajadores estadounidenses.
Bessent también destacó lo que describió como un resurgimiento del sector manufacturero. Sus declaraciones fueron cuestionadas por Dean Baker, economista sénior del Centro de Investigación Económica y Política, quien indicó que la tasa de empleo de las personas nacidas en Estados Unidos descendió un punto porcentual respecto al Gobierno de Joe Biden.
Aaron Reichlin-Melnick, representante del Consejo Estadounidense de Inmigración, interpretó las palabras del secretario como un reconocimiento de que las deportaciones contraen la economía. Las declaraciones surgen mientras Bessent enfrenta cuestionamientos por la deuda pública estadounidense, que superó por primera vez los 40 billones de dólares.