El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó que el Gobierno cubano aceptó una oferta de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares propuesta por Washington, aunque advirtió que todavía no está claro si La Habana aceptará las condiciones establecidas por Estados Unidos para su distribución.
“Dicen que la han aceptado. Veremos si eso significa que se concretará”, declaró Rubio ante periodistas.
El funcionario estadounidense expresó dudas sobre la viabilidad del acuerdo y señaló que las posibilidades de concretarlo “no son altas”, debido a las tensiones políticas existentes entre ambos gobiernos.
“Solo estoy siendo sincero con ustedes (…) la probabilidad de que eso ocurra, teniendo en cuenta con quién estamos tratando ahora mismo, no es alta. Pero si cambian de opinión, aquí estamos. Y mientras tanto, seguiremos haciendo lo que tenemos que hacer”, afirmó.
Rubio explicó que Estados Unidos no permitirá que la ayuda humanitaria sea administrada por estructuras vinculadas al aparato militar cubano.
“No vamos a entregar ayuda humanitaria que caiga en las manos de su empresa militar, y que luego se apodera del material y lo ponen a la venta y se meten el dinero en los bolsillos”, sostuvo.
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró además que ya existe una organización humanitaria operando dentro de Cuba dispuesta a encargarse de la distribución de la asistencia.
Durante sus declaraciones, Rubio negó que Estados Unidos busque intervenir para realizar una “reconstrucción nacional” en la isla y afirmó que las acciones de Washington responden a intereses de seguridad nacional.
“Estados Unidos prefiere un acuerdo con Cuba, pero actuará si existe una amenaza”, manifestó, agregando que “el futuro de Cuba pertenece a su pueblo”.
El funcionario también criticó el modelo económico cubano, afirmando que “está roto” y que no puede resolverse bajo el sistema político actual.
Rubio advirtió que la situación en Cuba representa una preocupación directa para Estados Unidos debido a su cercanía geográfica, señalando posibles riesgos relacionados con migración, violencia e inestabilidad regional.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió a través de la red social X acusando a Rubio de promover una agresión militar contra la isla.
“Miente nuevamente el Secretario de Estado de EE.UU. para instigar una agresión militar que provocaría el derramamiento de sangre de cubanos y estadounidenses”, expresó Rodríguez.
El diplomático cubano insistió en que Cuba no representa una amenaza para la seguridad estadounidense y acusó a Washington de impulsar deliberadamente el deterioro económico y social del país.
Mientras tanto, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, pidió poner fin al “control y aislamiento” de Cuba, en medio de la crisis económica y política que enfrenta la isla.
“El pueblo cubano merece oportunidades y libertad, y no más control y aislamiento”, afirmó Kallas durante una conferencia de prensa en Ciudad de México.