El rey Felipe VI entregó este viernes a la princesa Leonor la Gran Cruz al Mérito Aeronáutico, en la Academia General del Aire, donde la heredera al trono se graduó y dio por finalizados sus tres años de formación militar.
Tres años después de ingresar en la Academia General Militar de Zaragoza, la heredera culmina su ciclo castrense convertida en alférez alumna del Ejército del Aire y del Espacio.
La emoción del acto y el revelo familiar
Durante los tres años de formación militar, la princesa Leonor ha sobresalido por su integración, disciplina y compromiso, según señalaron tanto el coronel director de la academia como sus propios compañeros. El programa seguido por la heredera se ha adaptado a los estándares del siglo XXI, combinando exigencia física, técnica y académica. La promoción lanzó las gorras al aire con euforia, cerrando una etapa que ha sido clave para la evolución institucional y personal de Leonor.
La estancia en San Javier le permitió participar en ejercicios de vuelo, instrucción SERE y convivencia diaria con otros cadetes, además de experiencias destacadas como pilotar un Pilatus PC-21 o instruir a compañeros más jóvenes. La Patrulla Águila, símbolo del Ejército del Aire, ofreció una exhibición en honor a la promoción, mientras la Familia Real observaba desde la tribuna y compartía abrazos en los momentos más emotivos del acto.
El futuro académico de la princesa Leonor
La ceremonia, aunque breve y marcada por la sobriedad, subrayó el compromiso de la princesa con el servicio público y su preparación para futuras responsabilidades como jefa suprema de las Fuerzas Armadas. El próximo año, Leonor regresará a San Javier para recibir su despacho de oficial, coincidiendo con la finalización de la formación de sus antiguos compañeros de promoción.
La infanta Sofía, siempre cercana a su hermana, compartió la ocasión con la familia y sumó su propio hito tras haber pronunciado su primer discurso público días antes en Zaragoza. Con la finalización de su etapa militar, Leonor inicia una nueva fase como universitaria, al comenzar el Grado en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid. El verano se presenta como el más largo de su vida reciente, repartido entre compromisos oficiales en Girona, Mallorca y la preparación para su nueva vida en Madrid. La imagen que quedará de este 10 de julio será la de una heredera plenamente integrada en la vida castrense, que ha seguido los pasos de su padre y se prepara desde dentro para asumir sus funciones como futura reina.