Durante la audiencia preliminar del caso Jet Set, Maribel Espaillat declaró ante el tribunal que aún se pregunta por qué Dios la salvó, de entre las personas que estaban en su mesa aquel fatídico 8 de abril, cuando colapsó el techo de la discoteca Jet Set, lugar de entretenimiento del que ella y su hermano Antonio eran propietarios.
“Todavía yo me pregunto por qué Dios me salvó, por qué salvó a las siete personas que estábamos en mi mesa”, expresó.
Relato del momento del colapso
Espaillat indicó que la noche inició como cualquier lunes en el establecimiento. “Esa noche empezó como una noche normal de los lunes que tenía Jet Set”, dijo, señalando que llegó al lugar junto a su esposo.
Según su testimonio, tras el colapso, su esposo la empujó hacia el área del bar. “Mi esposo me empujó hacia el bar… y quedó encima de mí”, afirmó.
Durante su declaración, explicó que logró comunicarse con su hermano poco después del incidente.
“Yo le dije, yo no sé, Antonio, pero yo creo que aquí se cayó el techo, porque yo estoy debajo de los escombros”, relató ante el tribunal.
Indicó que su familiar le informó que estaba gestionando la llegada de ambulancias y equipos de rescate.
Llegada de ayuda y rescate
Espaillat señaló que una persona ingresó por una de las salidas del lugar y se acercó a ella mientras permanecía atrapada.
“Maribel, te vamos a sacar”, recordó que le dijo. Posteriormente, miembros de seguridad del establecimiento llegaron hasta su ubicación para iniciar el proceso de rescate.
“Doña, la vamos a sacar”, narró que le indicaron, a lo que respondió: “No, saca a Jania, que está muy mal herida”.