La Federal Communications Commission (FCC) inició una revisión anticipada de las licencias de varias estaciones de televisión de ABC, propiedad de The Walt Disney Company, tras la controversia generada por un comentario del presentador Jimmy Kimmel en su programa.
La decisión se produce luego de que el presidente Donald Trump y la primera dama criticaran públicamente al comediante por una broma dirigida a Melania Trump, lo que desató un debate político y mediático.
Según reportes, la revisión de la FCC no se enfoca directamente en el contenido del chiste, sino en evaluar las políticas de diversidad e inclusión de Disney, marcando un giro respecto a disputas anteriores centradas en la libertad de expresión.
El proceso abarca ocho estaciones clave de ABC en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Houston. La compañía tiene hasta el 28 de mayo para responder al regulador, y ha defendido su trayectoria asegurando que cumple con las normativas vigentes y ofrece un servicio informativo confiable.
Aunque la FCC no ha revocado licencias de transmisión en más de cuatro décadas, el caso podría escalar a audiencias legales si avanza el proceso.
La medida también ha generado reacciones en el ámbito político. El senador Ted Cruz advirtió que el regulador no debe actuar como “policía del discurso”, mientras que la comisionada Anna Gomez consideró que la acción podría constituir una violación de la Primera Enmienda.
El caso coloca nuevamente a Disney en el centro de una disputa entre poder político, regulación y libertad de expresión en Estados Unidos.