El Gobierno de Pedro Sánchez no escatima en desplegar medios cuando se trata de posibles riesgos pandémicos y para evacuar del crucero del hantavirus a los 14 pasajeros españoles ha decidido fletar nada menos que uno de los dos Airbus A310 del Ala 45 del Ejército del Aire. Se trata de la misma aeronave reservada para los desplazamientos de la Casa Real y del propio Sánchez.
Así, el Gobierno ha puesto el Air Force One patrio al servicio de turistas dentro de su polémica gestión de esta crisis sanitaria de un virus altamente letal. Como ha informado OKDIARIO, la gestión del Ejecutivo ha desatado un conflicto constitucional al cercenar la autonomía canaria retorciendo una ley sobre naufragios. Y ello pese a que España no estaba obligada a admitir el crucero del hantavirus porque lo diga la OMS, como han advertido diversos jueces, desmintiendo al Gobierno.
Sánchez ha ordenado esta madrugada el fondeo forzoso del crucero del hantavirus en Tenerife pese al veto de Canarias, pese a la oposición feroz del presidente canario, Fernando Clavijo.
En la picota, la elección de este avión
La elección del avión no ha pasado desapercibida en los círculos castrenses. El Ala 45, con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), cuenta con dos Airbus A310 y cinco Falcon cuya misión principal es el transporte de autoridades: jefes de Estado, miembros de la Familia Real y altos cargos del Gobierno.
Aunque estas aeronaves también pueden emplearse en evacuaciones médicas (misiones MEDEVAC), traslado de personal a zonas de operaciones o repatriación de compatriotas en situaciones de emergencia, fuentes militares consultadas recuerdan que el Ejército dispone de otras plataformas igualmente aptas para este tipo de misiones humanitarias.
En concreto, el Ejército del Aire opera Airbus A400M y C-130 Hércules, aeronaves de transporte de gran capacidad que, para un grupo de sólo 14 personas habrían resultado más que suficientes, sin necesidad de recurrir a los aparatos reservados habitualmente para el uso de la Corona y la Presidencia del Gobierno.
El desembarco ha comenzado sobre las 09.40 horas, hora local, en el puerto tinerfeño de Granadilla. Los pasajeros han abandonado el buque de forma escalonada, equipados con mascarilla FFP2 como medida preventiva adicional y con el equipaje mínimo.
Una vez en tierra, un autobús de la UME, escoltado por la Guardia Civil y efectivos de la propia Unidad Militar de Emergencias, los ha trasladado directamente a pie de pista en el aeropuerto de Tenerife Sur, un trayecto de apenas diez minutos. Desde allí, el aparato del Ala 45 los acaba de poner rumbo a Madrid.