Lagos.- Dos agentes de seguridad murieron y otros 70 civiles fueron secuestrados este domingo al amanecer tras un ataque perpetrado por hombres armados en el distrito nigeriano de Kaura Namoda, en el estado de Zamfara (noroeste), según confirmaron fuentes militares a EFE.
El ataque contra la aldea de Kasuwar Daji fue finalmente repelido por las tropas nigerianas, que lograron abatir a diez de los asaltantes, según un capitán del ejército que habló bajo condición de anonimato.
“Lamentablemente, perdimos a un soldado y otros tres resultaron heridos en el ataque. Los heridos están recibiendo atención médica en uno de nuestros centros”, añadió.
Por su parte, el portavoz militar Olaniyi Osoba confirmó el ataque en un comunicado, así como la muerte de un soldado y un agente de policía.
“Contrariamente a los rumores que circulan en Internet sobre la muerte de seis militares, cabe mencionar que solo un oficial del Ejército y un policía perdieron la vida”, declaró Osoba.
Aunque reconoció el secuestro de numerosos aldeanos, no especificó el número de rehenes, pero dijo que las fuerzas de seguridad nigerianas lograron rescatar a nueve.
Abdullahi Aliyu, residente de la aldea atacada, relató a EFE cómo decenas de hombres armados irrumpieron en la aldea en motocicletas y dispararon «indiscriminadamente» antes de llevarse por la fuerza a los aldeanos.
“Atacaron la aldea desde diferentes direcciones en grupos, disparando indiscriminadamente. Algunos se dirigieron al puesto militar, mientras que otros atacaron a los aldeanos”, declaró Aliyu.
Muchos de los habitantes lograron huir a las montañas para escapar del ataque, pero otros no lo consiguieron y fueron tomados como rehenes.
“Más de 70 aldeanos fueron secuestrados. Oí que algunos fueron rescatados, pero aún no los hemos visto”, añadió.
Algunos estados de Nigeria, especialmente en el centro y el noroeste, sufren constantes ataques de bandidos, término utilizado para designar a las bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescate, a los que las autoridades a veces califican de «terroristas».
A esta inseguridad se suma la actividad del grupo yihadista Boko Haram, activo en el noreste del país desde 2009, así como la de su grupo disidente, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que surgió en 2016.
En el noroeste, Lakurawa, un grupo aparentemente vinculado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también ha llevado a cabo ataques frecuentes en los estados de Kebbi y Sokoto durante años.