York Louis Celestino Herrera, un desarrollador web hispanodominicano de 29 años, asegura que su vida cambió después de que su nombre apareciera en una lista de sanciones del Gobierno de Estados Unidos junto al de un ciudadano norcoreano señalado por Washington por una presunta red de trabajadores tecnológicos.
Según el documento proporcionado, York fue incluido el 12 de marzo de 2026 en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, bajo la Orden Ejecutiva 13810. La ficha incluye datos personales del dominicano, entre ellos información sobre su nacimiento, nacionalidades y antiguos documentos de identidad, además de señalar un supuesto vínculo con el norcoreano Yun Song Guk.
La inclusión en la lista tuvo consecuencias inmediatas para sus finanzas. El texto señala que PayPal cerró su cuenta, mientras que un banco en República Dominicana y ING y BBVA en España también bloquearon las suyas. Además, su tarjeta dejó de funcionar y tuvo dificultades para recibir su salario.
De acuerdo con el documento, Estados Unidos acusa a York de haber ayudado presuntamente a Yun Song Guk a conseguir trabajos informáticos a través de internet, preparando o facilitando contratos que permitían al ciudadano norcoreano recibir pagos de clientes extranjeros.
La investigación descrita en el documento explica que las autoridades estadounidenses sostienen que trabajadores tecnológicos norcoreanos utilizan identidades falsas para conseguir empleos en empresas extranjeras. En este esquema, según la acusación, se utilizarían identidades, perfiles profesionales y equipos ubicados en otros países para ocultar quién realiza realmente los trabajos.
El documento señala que Yun Song Guk habría dirigido una de esas operaciones desde Boten, Laos, mientras que Washington sitúa a York como una persona que presuntamente ayudaba a conseguir encargos para esos trabajadores.
York niega conocer a ciudadanos norcoreanos
York niega las acusaciones y afirma que nunca ha conocido a un ciudadano norcoreano. Tras descubrir que aparecía en la lista de OFAC, acudió a los Mossos d’Esquadra para denunciar la posibilidad de que alguien hubiera utilizado su identidad.
El dominicano reunió documentación para defenderse, incluidos sus pasaportes, historial de viajes, vida laboral, nóminas, contratos, movimientos bancarios, perfiles profesionales, correos electrónicos y registros relacionados con las plataformas que utilizaba para trabajar.
Según el documento, York no está acusado penalmente en España y tampoco consta públicamente una acusación federal estadounidense contra él. Además, los Mossos, según relata, comprobaron que no existía una orden internacional de detención. La medida aplicada por Washington corresponde a una sanción administrativa, no a una condena judicial.
Dos hipótesis sobre cómo terminó en la lista
El documento plantea dos posibles explicaciones sobre la aparición de York en la lista estadounidense. La primera es la que sostiene el propio afectado: que su identidad pudo haber sido usurpada y utilizada para construir un perfil profesional que en realidad correspondía a otra persona.
La segunda posibilidad es que alguien haya intentado utilizar su identidad real y su computadora como fachada para que otra persona realizara trabajos a distancia.
En ese contexto aparece una propuesta que York recibió en 2023. Según el documento, un individuo que utilizaba los identificadores de TigerDeveloper le ofreció entre 50 y 100 dólares mensuales a cambio de utilizar su identidad, su perfil de Upwork y un ordenador conectado a internet desde el que otra persona realizaría trabajos mediante control remoto. York sostiene que nunca aceptó la propuesta.
El documento señala además que esa propuesta guarda similitudes con el mecanismo que las autoridades estadounidenses atribuyen a las redes de trabajadores tecnológicos norcoreanos, basado en el uso de identidades de terceros, perfiles profesionales y equipos ubicados en otros países.
De La Vega a España
York Louis Celestino Herrera nació en La Vega, República Dominicana, y, según el documento, tiene 29 años. Llegó a España en 2013 y posteriormente regresó en 2015, cuando tenía 17 años, donde realizó trabajos de mudanza y electricidad antes de estudiar informática en República Dominicana. En 2021 se instaló nuevamente en España.
Actualmente trabaja como desarrollador web en una compañía internacional de servicios tecnológicos. Según el documento, mantiene su empleo, aunque debido a los problemas bancarios su salario es depositado en la cuenta de su padre.
La situación, sin embargo, ha afectado sus planes personales y económicos. El documento recoge que York y su pareja tenían previsto ahorrar para comprar una vivienda y casarse, pero las consecuencias de la sanción han dificultado esos proyectos.