El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó por segunda vez al exdirector del FBI, James Comey, en un caso que se originó durante la administración del presidente Donald Trump, según informaron medios internacionales.
Hasta el momento, las autoridades no han revelado los cargos específicos en esta nueva acusación. Comey ya había sido imputado en septiembre pasado por presuntamente mentir al Congreso en relación con filtraciones a la prensa, pero ese proceso fue desestimado por un juez federal debido a irregularidades en el nombramiento del fiscal encargado.
El caso se enmarca en las tensiones políticas entre Comey y Trump, quien en varias ocasiones ha acusado al exfuncionario de formar parte de un supuesto uso político del sistema de justicia en su contra.
La nueva acusación reabre un proceso judicial que ha generado amplio debate en Estados Unidos, en medio de cuestionamientos sobre la independencia del sistema judicial y su posible uso con fines políticos.