14 de septiembre de 2026

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Un emú escapa de zoológico en Nueva York y obliga a la policía a perseguirlo con un dron

Un emu escapa de zoologico en Nueva York y obliga a la policia a perseguirlo con un dron
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RAMAPO, Nueva York.- Durante unas horas, un emú decidió cambiar los límites de un zoológico de contacto por las calles de Ramapo y terminó protagonizando una de las persecuciones policiales más inusuales del fin de semana en Nueva York.

Todo comenzó alrededor de las 8:45 de la mañana del sábado, cuando el Departamento de Policía de Ramapo recibió el aviso de que el enorme ave había escapado de un zoológico de contacto de la zona.

Encontrarlo no fue el mayor problema.

Convencerlo de que había llegado el momento de regresar resultó bastante más complicado.

El emú, conocido por su velocidad y capacidad para desplazarse rápidamente sobre sus largas patas, continuó moviéndose por el área mientras los agentes intentaban mantenerlo localizado sin provocar una situación que pudiera poner en peligro al animal o a quienes se encontraban cerca.

Entonces apareció la tecnología.

La Policía de Ramapo puso en funcionamiento uno de los drones de su programa Drone as a First Responder, convirtiéndolo en los ojos de los agentes desde el aire.

Desde las alturas, el dispositivo permitió seguir cada movimiento del inesperado fugitivo mientras las patrullas trataban de cerrarle el paso desde tierra.

La persecución terminó finalmente cuando los agentes consiguieron controlar al emú sin necesidad de recurrir a medidas que pudieran lastimarlo.

El sargento Anton participó en la recuperación final del animal, que fue escoltado nuevamente hasta el zoológico del que había escapado.

La aventura terminó sin personas heridas, sin daños materiales y, naturalmente, sin ninguna multa para el protagonista de la historia.

El Departamento de Policía de Ramapo se tomó con humor el desenlace y describió al animal como un fugitivo emplumado que había decidido realizar una visita no autorizada por el pueblo.

Después de varias horas de libertad, el emú terminó exactamente donde había comenzado su aventura.

Lo único que las autoridades dijeron no poder determinar es si el enorme pájaro aprendió la lección o si, desde algún rincón de su recinto, ya está pensando en la próxima fuga.