El presidente estadounidense Donald Trump anunció el miércoles que no utilizará el nuevo Air Force One, un Boeing 747 que le obsequió Catar, para regresar a Washington al término de la cumbre de la OTAN.
Tras llegar el martes a la capital turca a bordo de este avión, regresará en otro «Air Force One«.
«Volará por Europa hacia dos o tres grandes bases militares donde podremos mostrárselo a la gente y yo volveré por métodos normales», declaró.
Motivos de seguridad
Esto permitirá «que los soldados lo vean, porque es realmente magnífico«, añadió, manteniéndose muy evasivo sobre las razones de este cambio de última hora.
El diario The New York Times afirmó el miércoles por la noche que esto se hizo a petición del Servicio Secreto, encargado de proteger al presidente, por motivos de seguridad.
Según el diario, el nuevo aparato, reacondicionado rápidamente por el ejército estadounidense tras la donación de Catar, no dispone de todas las tecnologías del antiguo avión.
Ofrecido por Catar y valorado en varios cientos de millones de dólares, la nave suscita importantes interrogantes, especialmente sobre los límites que rigen los regalos que puede recibir un presidente de parte de potencias extranjeras.
También despierta dudas en materia de seguridad, debido al uso de este aparato perteneciente en un principio a un gobierno extranjero y destinado a cumplir la función, sumamente delicada, de avión presidencial.