Nueva York (AP).- Los precios de la gasolina en Estados Unidos disminuyeron un promedio de 49 centavos de dólar por galón (3,78 litros) en el último mes, a medida que crecieron las expectativas de que llegue a su fin la guerra contra Irán. Pero para el presidente Donald Trump no bajan lo suficientemente rápido.
Trump, que quiere evitar las consecuencias económicas del conflicto antes de las elecciones intermedias, ahora dice que los culpables son las empresas petroleras. El presidente publicó en redes sociales la madrugada del miércoles que le había encargado al Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) que investigue si “los consumidores están siendo víctimas de precios abusivos”.
“Las grandes compañías petroleras no están bajando sus precios en las gasolineras en consonancia con la drástica disminución de los precios que pagan por el petróleo”, escribió Trump en su plataforma Truth Social poco después de la medianoche. “¡Más les vale que los precios de la gasolina empiecen a bajar mucho más rápido de lo que estoy viendo!”
El crudo es el ingrediente principal de la gasolina, y su costo representa la mayor parte de lo que los consumidores pagan en la gasolinera. Pero las empresas petroleras no fijan los precios de la gasolina, lo hacen los dueños de las estaciones de servicio. A menudo esos operadores no tienen más remedio que subir los precios cuando el del petróleo se dispara, como ocurrió durante la guerra con Irán.
Incluso después de que bajan los precios del crudo, pueden pasar semanas o incluso más tiempo para que los cambios en el mercado lleguen a las refinerías y, finalmente, a los consumidores, explicaron expertos.
“Me suena un poco a teatro político”, señaló Karen Young, investigadora sénior del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, durante una entrevista con CNBC, luego de que se le preguntó sobre el alegato de Trump de que los precios han sido inflados artificialmente. “No es así cómo funcionan realmente los precios de la gasolina en Estados Unidos”.