La tosferina, una enfermedad prevenible mediante vacunación, ha provocado una nueva alerta sanitaria en Honduras tras el reporte de un sensible aumento en el número de casos y fallecimientos. Según datos oficiales, ya se contabilizan 122 contagios y 10 muertes entre enero y abril de 2026, cifras que superan el total registrado durante todo el año anterior.
La confirmación fue realizada por Leticia Puerto, técnica del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), quien advirtió que la tendencia es ascendente y afecta principalmente a los sectores más vulnerables, en particular niños menores de un año y recién nacidos.
“Van en incremento el número de casos y están aumentando también las muertes, ya llevamos 122 casos de tosferina, superando el número de casos que tuvimos el año pasado durante esos doce meses”, detalló Puerto.
Personal de salud mantiene jornadas de vacunación para prevenir la tosferina, una enfermedad que ya deja 10 fallecidos y más de 120 casos en Honduras durante 2026. (FOTO: Secretaría de Salud)
La situación se agravó con la reciente confirmación de una nueva víctima en el Distrito Central, donde ya se reportan tres decesos, incluido el de un recién nacido.
Las autoridades sanitarias han expresado preocupación por la rápida propagación de la infección, causada por la bacteria Bordetella pertussis, que se transmite a través de gotículas respiratorias y puede ser especialmente peligrosa en lactantes que todavía no han iniciado su esquema de vacunación.
La Secretaría de Salud reiteró el llamado a la población para actualizar los esquemas de inmunización, principal herramienta para prevenir la enfermedad y evitar desenlaces fatales.

“Como lo hemos dicho siempre, la tosferina es una enfermedad que es prevenible a través de la vacunación, así que es importante que los niños reciban las vacunas, así como las embarazadas”, subrayó Puerto.Honduras supera las cifras de tosferina registradas en todo el año anterior. (FOTO: Diario Tiempo)
Las autoridades han identificado que la mayoría de los cuadros graves se concentran en menores de un año, especialmente en bebés de menos de dos meses, que aún no han iniciado el esquema de inmunización y quedan expuestos a formas más severas de la enfermedad.
Por este motivo, el sistema sanitario insiste en la importancia de la vacunación durante el embarazo. La administración de la vacuna entre las semanas 26 y 37 de gestación permite transferir anticuerpos protectores al feto, brindándole defensas en los primeros meses de vida, cuando el riesgo de complicaciones es mayor.
La especialista enfatizó que, a partir de los dos meses, los niños deben iniciar el esquema regular con la vacuna hexavalente, que se administra en tres dosis (a los 2, 4 y 6 meses de vida). Posteriormente, se requieren refuerzos con la vacuna DPT a los 18 meses y a los 4 años, con el objetivo de mantener una protección adecuada contra la tosferina.
El incremento sostenido de casos ha encendido las alarmas entre las autoridades sanitarias, que advierten sobre el riesgo de un brote si no se consigue mejorar la cobertura de vacunación en el país.
Factores como la desinformación, el acceso limitado a servicios de salud en zonas rurales y la disminución en la percepción del riesgo han influido en la caída de las tasas de inmunización en grupos clave.La tosferina afecta principalmente a niños. (FOTO: Ciencia UNAM)
A nivel regional, organismos como la Organización Panamericana de la Salud han advertido sobre el resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunación en varios países de América Latina, lo que refuerza la necesidad de fortalecer las campañas de inmunización.
En el contexto hondureño, el desafío radica tanto en incrementar la cobertura como en garantizar que la población comprenda la importancia de completar los esquemas de vacunación en tiempo y forma.
La tosferina suele iniciar con síntomas similares a un resfriado común, entre ellos secreción nasal y fiebre leve, pero puede evolucionar a una tos intensa y prolongada, que dificulta la respiración y puede ocasionar complicaciones graves como apnea y neumonía, especialmente en bebés. El cuadro puede derivar en hospitalizaciones y, en los casos más severos, en la muerte.
Frente a este panorama, las autoridades han intensificado las campañas de concienciación, con énfasis en la responsabilidad de padres y cuidadores para proteger a los menores.
“Lo que estamos viendo es que la enfermedad está afectando mayormente al menor de un año y al menor de dos meses”, insistió Puerto.
El aumento de casos plantea también desafíos al sistema de salud, que debe responder de manera rápida para identificar contagios, aislar a los pacientes y evitar la propagación de la enfermedad, sobre todo en comunidades donde el acceso a los servicios médicos es limitado.
Mientras tanto, el mensaje es claro: la vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir la tosferina y proteger a los más vulnerables. En un año donde la enfermedad ya ha cobrado más vidas que en ejercicios previos, el reto se centra en reforzar la inmunización y evitar que la situación se agrave.
