8 de agosto de 2026

controlandoelejido.com

Tu Portal digital dominicano en new york

Quilvio Acevedo, quien era de la c/8 del Ejido Abajo, estará siendo velado en la Funeraria Savica

Quilvio Acevedo
Compártelo en tus redes

El Ejido, Santiago.- Por este medio, queremos corregir nuestra publicación sobre la muerte de nuestro querido amigo Quilvio Acevedo, quien era oriundo de la calle 8 abajo del Ejido.

Queremos darle nuestro mas sincero pesame en Especial a su hermano Freddy, con quien estudió desde pequeño y con quien tengo muy buena relaciones y recuerdo de amistades, a su Madre Paulina y su Padre Fabio, a sus hermanos Joselito y Jorgito.

Pero también nuestro pésame muy especial a sus hijas Samanta y Leiry Acevedo, que sabemos que pasan por un momento muy oscuro al perder el pilar de su familia.

Quilvio estará siendo velado en la Funeraria Savica

Dirección: Av. Enriquillo #52, Santiago de los Caballeros 51000, República Dominicana (Al lado del hospital de niños)

Teléfono: +1 809-582-8686

Horario: de 9: 00 a 4:00PM

Paz a su alma y conformidad a sus familiares

Oración por nuestros seres queridos

“No lloréis si me amabais. ¡Si conocierais el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudiérais oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudiérais ver con vuestros ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudiérais contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!

Creedme: Cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas.

Volveréis a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con vosotros por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás. Amén.”