Una ola de protestas se ha extendido por varias ciudades de Estados Unidos tras la muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que falleció durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Según informaron las autoridades federales, Good recibió varios disparos en la cabeza durante un control migratorio realizado por agentes del ICE. El hecho ocurrió frente a un familiar de la víctima y ha generado una fuerte reacción pública.
Los funcionarios aseguraron que el agente involucrado actuó en defensa propia, aunque no ofrecieron mayores detalles sobre las circunstancias exactas del incidente. Esta versión oficial ha sido cuestionada por familiares y activistas, quienes exigen una investigación transparente e independiente.
Denuncian el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades migratorias
Tras conocerse el caso, se registraron manifestaciones en distintas ciudades del país, donde los participantes denunciaron el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades migratorias y reclamaron cambios en las políticas de control del ICE.
Organizaciones de derechos civiles también pidieron que se esclarezca lo ocurrido y que se determinen responsabilidades. Mientras tanto, el caso continúa bajo investigación y se mantiene en el centro del debate nacional sobre los métodos y alcances de la política migratoria en Estados Unidos.