El presidente de España, Pedro Sánchez, garantizó este miércoles que jamás ha conocido y no habría tolerado conductas irregulares en el PSOE como las que han llevado a algunos de los casos judiciales que afectan al partido.
Sánchez, en su comparecencia ante el pleno del Congreso para exponer su posición sobre esos casos, ha garantizado que su partido no se ha financiado irregularmente.
«No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del Gobierno, y quien quiera proyectarla, le pido que no especule, o insinúe, no susurre, que lo demuestre con pruebas» ha añadido.
El jefe del Ejecutivo ha defendido las políticas del Gobierno y ha asegurado ante las críticas de los socios que gobernar «no es resistir, pero tampoco desistir ni rendirse».
Sánchez: «La pregunta es cómo no vamos a continuar»
El presidente ha dicho que, ante los casos judiciales, la pregunta no es si deben continuar sino «cómo no vamos a continuar».
Ha hablado de «tres elementos que componen ese nubarrón que eclipsa hoy nuestro debate público», en referencia al caso Ábalos, a la investigación al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y a las investigaciones a su esposa, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez.
Pero ha señalado las diferencias que, en su opinión, hay entre todos ellos, ya que, a su juicio, con los de su entorno el objetivo es «debilitar la acción del Ejecutivo mediante ataques personales, campañas de desinformación y mentiras».
De hecho, Sánchez ha pedido a la justicia que juegue «limpio» tras actuaciones como las medidas cautelares impuestas por el juez Juan Carlos Peinado contra su esposa, Begoña Gómez, y que considera que «sobrepasan todos los límites de lo razonable».