El acusado de un triple apuñalamiento en una discoteca de Palma en mayo de 2023 se desvinculó esta martes en el juicio de la agresión.
«Aquella noche estaba allí porque tenía que cantar. Cuando ocurrió todo me encontraba dentro del local con mi novia. Salí fuera porque habían pegado a un amigo», explicó el joven, nacido en República Dominicana.
La Fiscalía pide para él nueve años de cárcel por tres delitos de lesiones con instrumento peligroso. Por estos hechos, junto al procesado, fue arrestado un menor de edad, que ya fue condenado en Menores y que reconoció que fue él quien agredió a los heridos.
Una de las víctimas relató lo sucedido la noche del 20 de mayo en un conocido establecimiento del Polígono de Son Castelló. «Hubo una discusión en la terraza, fui a ver qué pasaba y me dieron una puñalada. También acuchillaron a otras dos personas que iban conmigo, y uno además recibió un botellazo en la cabeza», relató el varón. Los tres acabaron hospitalizados en Son Espases con distintas lesiones. La representante de la acusación pública le pidió si reconocía al acusado como el que le apuñaló y no dudó. «Sí. Tengo claro quién me pinchó», dijo.
Más dudas tuvo otro de los perjudicados que testificó a través de videoconferencia desde la Península. «Nos pegaron entre muchos. Me vinieron por la espalda y no vi nada más. Yo no puedo ‘enmarronar’ a ese chaval», explicó. Los policías acudieron al lugar tras recibir la llamada de varios testigos. Una chica describió físicamente a los presuntos agresores. «Nos avisaron que los dos atacantes, de los que teníamos la vestimenta y el peinado, estaban aún en la discoteca. Fuimos y los vimos con manchas de sangre», apuntó un agente.
Además de la pena de prisión, el procesado también se enfrenta al pago de 6.670 euros en concepto de responsabilidad civil a las tres víctimas. La defensa del joven, ejercida por el abogado Pedro Cerdá, pidió la absolución de su cliente. El juicio quedó visto para sentencia.