Nueva York (EFE).- Las calles de Nueva York brillaron con los intensos colores del arcoíris y la alegría de miles de miembros de la comunidad LGTBIQ+ que salieron para festejar la Marcha del Orgullo, reafirmar su presencia, recordar su legado y celebrar su resiliencia, mientras persisten los ataques de la Administración del presidente Donald Trump.
Miles bailaron y desfilaron con orgullo al ritmo de variada música y bajo un candente sol, bajo el lema ‘Para todos nosotros’, que hace referencia a una conocida cita atribuida a la activista Marsha Johnson (1945-1992): «No hay orgullo para algunos de nosotros sin la liberación de todos nosotros».
De acuerdo con los organizadores de la marcha, en momentos en que los trans y no binarios enfrentan una creciente ola de ataques de odio en todos los niveles de Gobierno, el tema de este año recuerda a los pioneros queer que les precedieron y centra la lucha actual en los más marginados de la comunidad.
La historia del Orgullo en Nueva York
Un 28 de junio, como hoy, en 1969, la policía allanó el bar Stonewall Inn, en la calle Christopher, en el barrio neoyorquino de Greenwich, un punto de encuentro y refugio de la comunidad, donde podían expresarse con libertad, pero, ya cansados de los constantes allanamientos, éstos contraatacaron, en lo que se conoce como los disturbios de Stonewall.
Esta rebelión que cambió la historia para la comunidad, dio paso al movimiento por los derechos civiles de las personas LGBTIQ+ en EE.UU.
Un año después, el 28 de junio de 1970, bajo el nombre de ‘Marcha del Día de la Liberación Gay de Christopher Street’, se celebró el primer desfile, que ha continuado hasta hoy, en el 57 aniversario de la revuelta.