NEWARK, Nueva Jersey.- El alcalde de Newark, Ras Baraka, decretó un toque de queda obligatorio en los alrededores del centro de detención de inmigrantes Delaney Hall tras una nueva noche de enfrentamientos entre manifestantes y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La medida establece restricciones de circulación en un radio de media milla alrededor de la instalación y estará vigente cada noche entre las 9:00 p.m. y las 6:00 a.m. hasta nuevo aviso. Además, la avenida donde se encuentra el centro permanecerá cerrada al tránsito peatonal y solo se permitirá el acceso de vehículos oficiales.
Según informó la alcaldía, quienes incumplan el toque de queda recibirán inicialmente una advertencia para abandonar el área. En caso de persistir en la violación de la orden, podrán ser expulsados de la zona y enfrentar citaciones u otras acciones legales.
La decisión fue adoptada tras varios días de protestas frente a Delaney Hall, donde parte de los cerca de 300 migrantes detenidos inició una huelga de hambre para denunciar presuntas condiciones inhumanas. Ante el aumento de las tensiones, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, desplegó efectivos de la policía estatal y habilitó una zona de protesta protegida luego de que varios manifestantes fueran arrestados.