Un modelo de atención integral y multidisciplinaria aplicado a personas que viven con VIH estuvo asociado con una reducción relativa del 74 % en la mortalidad, de acuerdo con los resultados de una investigación presentada por el Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN).
El estudio comparó los resultados de 994 personas atendidas en el COIN entre enero de 2023 y junio de 2026. De ese total, 565 recibieron atención convencional, mientras que 429 fueron incorporadas a un modelo diferenciado que incluye seguimiento activo, acompañamiento multidisciplinario y detección temprana de riesgos clínicos y sociales.
La diferencia en los resultados fue significativa: la mortalidad pasó de 2.7 % entre quienes recibieron atención convencional a 0.7 % entre las personas atendidas bajo el modelo diferenciado. De acuerdo con la investigación, esa variación representa una reducción relativa del 74 %.
El estudio también identificó una disminución en el abandono de la atención. Mientras este alcanzó el 38 % en el grupo que recibió el esquema convencional, se situó en 30 % entre quienes fueron atendidos mediante el modelo diferenciado.
Los resultados apuntan a que el seguimiento de las personas con VIH no depende únicamente de garantizar el acceso a los medicamentos. La investigación plantea la importancia de reconocer a tiempo las dificultades clínicas, psicológicas y sociales que pueden afectar la continuidad de la atención.
Los hallazgos fueron presentados en Santo Domingo ante representantes del Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), CONAVIHSIDA y organizaciones de la sociedad civil, donde se abrió un espacio de discusión sobre la utilización de la evidencia generada en los servicios de salud para orientar decisiones y políticas públicas.
Para el COIN, los resultados ponen en evidencia el impacto que puede tener una atención ajustada a las necesidades de cada persona, tanto para favorecer su permanencia en los servicios como para mejorar sus resultados de salud.