Koldo García ha resuelto este jueves en el Tribunal Supremo el misterio que llevaba meses sobrevolando el caso: qué eran exactamente las «chistorras» con las que él y su entorno se referían a billetes de 500 euros en conversaciones privadas. La explicación del ex asesor de José Luis Ábalos ha sorprendido a la sala por su heterodoxia: esos billetes provenían de reembolsos de gastos que le hacía el PSOE, de miembros de la Guardia Civil que necesitaban cambiarlos y de turistas extranjeros que pagaban el alquiler de sus pisos en Airbnb en efectivo. Nunca, ha insistido, procedían de Víctor de Aldama.
La revelación ha llegado en la tarde, cuando Koldo llevaba ya más de siete horas declarando y él mismo reconocía estar «un poco pasado de vueltas». «Pregunte por hechos», le ha espetado Koldo a su abogada tras una intervención del tribunal, lo que ha sorprendido a los presentes.
Su abogada, Leticia de la Hoz, le ha guiado hasta el asunto del dinero en efectivo, uno de los flancos más comprometidos de su defensa. El momento ha llegado a última hora de la tarde. Y la explicación de Koldo ha resultado, cuando menos, pintoresca.
El ex asesor ministerial del ministro todopoderoso en el PSOE y mano derecha de Pedro Sánchez ha explicado, a su manera, que sí recibía esos billetes de 500 euros. Procedían supuestamente de tres fuentes distintas, todas ellas, según él, perfectamente legales.
La primera es el PSOE. El propio Koldo ha reconocido que el partido le entregó dinero en metálico para reembolsarle gastos de representación, en billetes de distintas denominaciones, incluidos los de 500. «Algunos reembolsos [de Ferraz] eran en billetes de 500, no todos», indica.
Ha afirmado que en 2018 recibió más de 7.000 euros en metálico del PSOE, aunque parte de ese dinero no habría sido declarado, algo que ha señalado sin detenerse en mayores explicaciones.
La segunda fuente son miembros de la Guardia Civil. Koldo ha recordado que desde 1991 ha trabajado de forma desinteresada con la Benemérita, y ha explicado que algunos de sus contactos en ese ámbito le pedían que les cambiara billetes de 500 porque tenían dificultades para hacerlo.
«Yo les he cambiado billetes», ha dicho. «Los intentaba cambiar en varios sitios», ha añadido, describiendo la dificultad que suponía manejar esa denominación en Madrid.
La tercera fuente son turistas extranjeros que alquilaban sus pisos en Benidorm. Koldo ha descrito cómo en los pisos que tenía en alquiler se encontraba habitualmente con pagos en billetes de 500 euros por parte de inquilinos extranjeros. «Yo decía que no quería esos billetes», ha afirmado, presentándose como alguien incómodo con ese tipo de efectivo.
Billetes del PSOE
La explicación ha generado un eco particular en la sala porque el asunto de las «chistorras» es uno de los puntos más delicados de la investigación. La UCO no ha tenido ningún tipo de duda de que esa expresión aludía a billetes de 500 euros, y los informes del organismo policial han analizado un incremento patrimonial de 1,4 millones de euros entre 2017 y 2022 atribuido a Koldo García, con unos 138.000 euros sin justificar. La defensa ha intentado desmontar esas conclusiones durante todo el interrogatorio.
Koldo también ha querido dejar claro que Aldama nunca fue el origen de esos billetes. «Aldama nunca me dio esos billetes de 500», ha subrayado, en una declaración que sigue la misma línea que ha mantenido durante toda la jornada: negar cualquier cobro o dadiva procedente del comisionista.
Al ser preguntado por conversaciones en las que hablaba de «chistorras» con su entorno, el ex asesor ha intentado añadir un elemento de ambigüedad al afirmar que en ocasiones el término se usaba en sentido literal.
«Baja una chistorra al bar, me decían», ha puesto como ejemplo, queriendo dar a entender que no toda referencia al embutido era en realidad un eufemismo para el dinero. OKDIARIO mostró a Koldo García friendo chorizos.
El asunto de las «chistorras» se enmarca en el contexto más amplio de la defensa económica de Koldo García, que ha tratado de justificar su patrimonio a través de distintas explicaciones: negocios proyectados en Latinoamérica —especialmente el cultivo de frutas tropicales como la pitaya—, ingresos de una empresa constructora, y los citados reembolsos del PSOE. Ha llegado a señalar que sus cuentas llevan dos años bloqueadas y que en ellas hay tan sólo 37.000 euros.
Sobre la financiación del PSOE, Koldo ha mantenido además una sombra de incertidumbre que deja muy tocado al partido: ha afirmado que no sabe si los pagos que recibía del PSOE estaban declarados por la formación. «Algunos reembolsos eran en billetes de 500, no todos», ha señalado.
La sesión ha dejado una imagen difícil de olvidar en el Supremo: un ex asesor ministerial que recibía billetes de alta denominación del partido que gobernaba, de contactos en la Guardia Civil y de turistas en pisos de alquiler, y que los intentaba cambiar «en varios sitios» por falta de aceptación.
Koldo García ha resuelto el acertijo de las «chistorras» con una explicación que, como él mismo reconoció al inicio del día, podía costarle «algún disgusto». Si la sala la da por buena o si la truculencia del relato resulta ser, precisamente, su mayor debilidad, es algo que solo sabremos cuando llegue la sentencia.