El juez Juan Carlos Peinado, que instruye la causa sobre el hackeo de los correos electrónicos de los abogados del novio de Isabel Díaz Ayuso, ha pedido a Microsoft EEUU información sobre lo ocurrido. Así consta en una resolución judicial a la que ha tenido acceso este DIARIO.
La investigación sobre el hackeo de los correos entre Alberto González Amador y sus abogados fiscalistas continúa abierta. Dos de los abogados de la pareja de Ayuso denunciaron la desaparición de sus buzones de correo electrónico los mensajes intercambiados con la pareja de Ayuso en el mes de abril de 2024.
El juez Peinado vio indicios de delito e investiga los hechos por un presunto ilícito de revelación de secretos por particular. Tomó declaración a los dos abogados y citó como testigo al perito que evidenció el hackeo en sede judicial.
El instructor pidió, además, información a Microsoft España sobre lo ocurrido. La compañía informática dio un informe que el perito de los abogados de González Amador calificó como incompleto.
Peinado quería el registro completo (trazabilidad/log de los servidores de correo) que incluya todos los procesos y subprocesos registrados de las cuentas de correo electrónico de los dos abogados. Además, pedía que se mostraran las transacciones, la identificación de los accesos a dichas cuentas, incluyendo dirección IP y cualquier otro dato identificativo albergado en el servidor.
Meses sin respuesta
El juez Peinado avisó a la empresa que, si no daban la información, podían hacer frente a las responsabilidades como la cooperación en un delito de descubrimiento de secretos, concretamente de las comunicaciones denunciadas, por cuanto Microsoft y la persona que respondió al requerimiento saben que esa información es crucial para la investigación en curso.
El instructor lleva casi dos años esperando esta información, puesto que el primer requerimiento a Microsoft se hizo en julio de 2024. En octubre de 2025, se dio un informe que no dio respuesta a lo que se pidió y que daba una respuesta muy genérica de lo que pasó.
La compañía llegó a decir que no podían remitir los registros completos porque sólo tienen periodos de conservación de 180 días. De este modo, Peinado ha solicitado a la división americana de la empresa que faciliten la información más completa que ayude a avanzar en la investigación judicial antes de su jubilación, que se hará efectiva tras el verano.