El presidente de Masoud Pezeshkian endureció la posición de su país frente a Estados Unidos al rechazar las condiciones planteadas por Donald Trump, descartar la entrega de uranio enriquecido y cuestionar la autoridad de Washington para limitar los derechos nucleares de Teherán.
Pezeshkian afirmó que Irán no busca escalar el conflicto y sostuvo que las acciones del país se enmarcan en la legítima defensa. “¿Quién es él, después de todo, para privar a una nación de sus derechos legales?”, expresó en referencia al mandatario estadounidense.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que cualquier embarcación que se acerque al estrecho de Ormuz será considerada un objetivo militar, en medio de negociaciones que buscan extender una tregua aún frágil.
La tensión aumentó luego de que dos petroleros indios fueran atacados en la zona. Según el comunicado militar, ningún buque debe abandonar su posición en el golfo Pérsico y el mar de Omán, y cualquier intento de aproximación al estrecho será interpretado como cooperación con el enemigo.
El estrecho de Ormuz es una vía clave por donde transita cerca del 20% del transporte mundial de hidrocarburos, lo que eleva el impacto global de la crisis. Durante la última semana se registraron cierres y reaperturas parciales del paso marítimo, en medio de un bloqueo naval estadounidense y acuerdos temporales de cese al fuego.
Donald Trump acusó a Irán de chantaje y aseguró que las negociaciones están “muy cerca” de un acuerdo, aunque insistió en mantener las presiones militares. Países como Pakistán y Egipto participan como mediadores en el proceso.
Por su parte, el canciller egipcio Badr Abdelatty expresó optimismo sobre un posible entendimiento, mientras la delegación iraní reiteró su compromiso con la diplomacia, aunque sin una fecha definida para retomar las conversaciones.
Irán mantiene su negativa a entregar sus reservas de uranio enriquecido de alta pureza, desmintiendo afirmaciones de Washington sobre una supuesta disposición a transferir unos 440 kilogramos de ese material.
En medio de la tregua, la Agencia Civil de Aviación de Irán reabrió parcialmente el espacio aéreo para vuelos internacionales a través de rutas orientales. El cese al fuego vigente tiene previsto expirar en cuatro días, en un contexto marcado por la incertidumbre y el aumento de las tensiones en la región.