Al menos ocho personas murieron en la prefectura de Chiba, cercana a Tokio, como consecuencia de las lluvias e inundaciones que afectan el este de Japón, mientras miles de personas permanecen en centros de evacuación y las autoridades mantienen las alertas ante nuevas precipitaciones.
Las autoridades de la prefectura de Chiba informaron inicialmente cuatro fallecidos, posteriormente la Policía regional confirmó otras cuatro muertes, elevando a ocho el balance provisional, según la cadena japonesa NHK.
Varios de los fallecidos quedaron atrapados por las inundaciones en vehículos y pasos subterráneos. En uno de los casos, un hombre llamó al servicio de emergencias después de quedar atrapado dentro de su automóvil, cuando llegaron los bomberos, el vehículo estaba completamente sumergido en un paso a nivel, el hombre fue trasladado a un hospital, donde se confirmó su muerte.
Las lluvias también causaron daños en alrededor de 300 edificios de una veintena de localidades de Chiba, aunque varios municipios todavía no han podido determinar el alcance total de las afectaciones.
El transporte fue interrumpido en Chiba y algunas zonas de Tokio, dejando a miles de pasajeros varados. Cerca de 7,000 viajeros pasaron la noche en el aeropuerto de Narita debido a la suspensión de los servicios de trenes y autobuses.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que el Gobierno dedicará “todos sus esfuerzos” a la gestión de la emergencia.
La Agencia Meteorológica de Japón activó el jueves la alerta máxima por deslizamientos de tierra en Chiba, mientras las autoridades ordenaron la evacuación de más de 400,000 personas, según la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres.
La ciudad de Chiba registró 348 litros de lluvia por metro cuadrado en 12 horas, la mayor cantidad desde que comenzaron los registros, de acuerdo con NHK.
Aunque el nivel de alerta fue rebajado este viernes, las autoridades advirtieron que continúa el riesgo de deslizamientos de tierra, inundaciones y crecidas.
“Hay muchas zonas donde el terreno es bastante inestable, lo que supone riesgos, incluidos los deslizamientos de tierra”, afirmó el gobernador de Chiba, Toshihito Kumagai, según NHK.
Las lluvias en Japón se producen en medio de una serie de precipitaciones, ciclones e inundaciones que han afectado a varios países asiáticos y han dejado más de medio centenar de fallecidos, principalmente en China, India, Filipinas y Birmania.
En el norte de Filipinas, escuelas y oficinas gubernamentales permanecen cerradas ante el riesgo de inundaciones. Japón y China también han sido afectados por tormentas consecutivas.
La tormenta Dolphin provocó lluvias en Okinawa, dejó sin electricidad a decenas de miles de edificios, derribó árboles y ocasionó cancelaciones de vuelos.
En China, más de un millón de personas fueron evacuadas de sus viviendas debido al paso del tifón más fuerte que ha afectado al país en lo que va del año.