La familia del costarricense Carlos Josué Marchena lo despide y, entre lágrimas, acusan que no recibió los medicamentos que necesitaba mientras estuvo bajo custodia de ICE. Él hombre de 37 años de edad llegó a EEUU en busca de mejores condiciones de vida; hace 10 meses fue detenido en Michigan.
Aunque él aceptó la deportación, fue trasladado a varios centros en donde su familia asegura que no le daban insulina.