El ex número dos de la inteligencia exterior de Marruecos y antiguo jefe de una de sus unidades operativas, Mehdi Hijaouy, habría participado directamente en las operaciones de espionaje realizadas mediante el programa Pegasus, incluida la intervención del teléfono móvil del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Según una investigación publicada por el diario ABC, Hijaouy estaría además dispuesto a aportar información sobre cómo se ejecutó el espionaje, quiénes fueron los objetivos y qué datos fueron extraídos de los dispositivos.
Hijaouy fue un alto responsable de la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de inteligencia exterior de Marruecos, donde llegó a ocupar el puesto de número dos. De acuerdo con una hoja de servicios presentada por la periodista Ketty Garat en el programa Horizonte, también ejerció como jefe del “Service Action”, una unidad de operaciones de la inteligencia marroquí.
La investigación de ABC, firmada por Garat, cita fuentes cercanas al exjefe operativo de inteligencia que aseguran que abandonó Marruecos en 2024 llevando consigo documentación relacionada con las operaciones de espionaje. Según esas fuentes, conservaría información sobre “cómo se hizo, a quién se le hizo” y sobre el contenido obtenido de los teléfonos intervenidos.
De acuerdo con la publicación, Hijaouy estaría en condiciones de facilitar información no solo sobre el teléfono de Sánchez, sino también sobre otros miembros del Gobierno español. Las afirmaciones sobre su participación directa en el caso Pegasus proceden, por ahora, de la investigación periodística y no han sido establecidas judicialmente.
El Gobierno confirmó la infección en 2022
La infección del teléfono de Pedro Sánchez con Pegasus no es una revelación nueva. El Gobierno español confirmó oficialmente en mayo de 2022 que el dispositivo del presidente había sido intervenido de forma “ilícita y externa”, aunque entonces no atribuyó públicamente la operación a Marruecos ni a otro Estado.
Las investigaciones judiciales determinaron posteriormente que del teléfono de Sánchez se extrajeron al menos 2,57 gigabytes de información entre el 19 y el 21 de mayo de 2021, además de otros 130 megabytes el 31 de mayo.
También fueron infectados los teléfonos de la entonces ministra de Defensa, Margarita Robles, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, mientras que se detectó un intento de intrusión contra el entonces ministro de Agricultura, Luis Planas.
La autoría del espionaje no ha sido establecida judicialmente
Pese a las sospechas que durante años han apuntado hacia Marruecos, la Justicia española no ha determinado oficialmente quién ordenó o ejecutó el espionaje. El Gobierno español tampoco atribuyó públicamente a Rabat la intervención de los dispositivos.
La investigación judicial del caso ha atravesado varios cierres y reaperturas ante las dificultades para identificar a los responsables de las infecciones y obtener cooperación internacional.
Por ello, las nuevas informaciones sobre Hijaouy constituyen por ahora revelaciones periodísticas pendientes de ser acreditadas ante la Justicia. Si finalmente entrega la documentación y los datos que, según ABC, conserva, ese material podría aportar nuevos elementos para determinar quién estuvo detrás del espionaje a los principales miembros del Gobierno español.
La fórmula más clara para toda la nota sería “ex número dos de la inteligencia exterior marroquí” en la primera mención y luego “exjefe operativo de inteligencia” o “exalto cargo de la inteligencia marroquí”. Evitaría usar solamente “exjefe de la inteligencia marroquí”, porque técnicamente exagera el cargo que está acreditado públicamente.