5 de septiembre de 2026

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¿El principio del fin de las redes para los niños? Países se van sumando para sacar a menores de las plataformas

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Santo Domingo.- Australia se convirtió en el primer país en impedir por ley que los menores de 16 años mantengan cuentas en algunas de las principales redes sociales. Nueva Zelanda quiere seguir sus pasos, mientras España, Noruega y Grecia preparan restricciones similares. Francia llegó todavía más lejos, pero su prohibición para menores de 15 años fue anulada por el Consejo Constitucional.

En el centro de la discusión aparece una pregunta que ningún país ha resuelto completamente: ¿cómo comprobar la edad de millones de usuarios sin convertir Internet en un sistema permanente de identificación?

Durante años, bastaba con introducir una fecha de nacimiento para acceder a buena parte de las redes sociales. Un adolescente podía declarar que tenía 18 años y, salvo controles posteriores de la plataforma, continuar navegando. Ese modelo comienza a cambiar.

Gobiernos de diferentes partes del mundo están pasando de promover controles parentales y sistemas voluntarios de protección a considerar que deben ser las propias empresas tecnológicas las responsables de impedir que los niños entren a determinadas plataformas antes de alcanzar una edad mínima.

Australia es, hasta ahora, el experimento más avanzado. Desde el 10 de diciembre de 2025, plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, X, Threads, Reddit y Twitch deben tomar “medidas razonables” para impedir que australianos menores de 16 años creen o mantengan cuentas.

La responsabilidad no recae sobre los niños ni sobre sus padres. Son las compañías tecnológicas las que pueden ser sancionadas si no implementan mecanismos suficientes para cumplir la norma.

La legislación tampoco equivale a apagar Internet para los menores. Servicios de mensajería, educación o videojuegos que no cumplen los criterios regulatorios pueden quedar excluidos y los adolescentes todavía pueden acceder a determinados contenidos públicos que no requieren iniciar sesión.

Meta eliminó más de 750,000 cuentas

Meta elimina 756,000 cuentas de adolescentes australianos mientras aumenta la presión regulatoria

Los primeros resultados permiten observar qué ocurre cuando un país intenta aplicar una restricción de esta magnitud.

Meta informó que, hasta el 30 de junio de 2026, había retirado el acceso a más de 750,000 cuentas de Facebook e Instagram en Australia identificadas como pertenecientes a menores de 16 años.

De esas cuentas, más de 500,000 habían sido retiradas antes de que la ley comenzara a aplicarse plenamente, mientras que las demás fueron detectadas posteriormente.

La cifra corresponde a cuentas y no necesariamente a 750,000 personas diferentes, ya que un mismo usuario puede poseer más de un perfil.

El número global es todavía mayor. El regulador australiano de seguridad en Internet, eSafety Commissioner, informó que las plataformas afectadas habían retirado el acceso a aproximadamente 4.7 millones de cuentas de menores de 16 años para mediados de diciembre de 2025. Pero eliminar millones de cuentas no significa que el problema esté resuelto.

En marzo, eSafety manifestó tener “preocupaciones significativas” sobre el cumplimiento de Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y YouTube. El organismo encontró, entre otros problemas, casos de menores que podían intentar varias veces un mismo procedimiento de comprobación hasta obtener un resultado que los identificara como mayores de 16 años, además de sistemas insuficientes para impedir la creación de nuevas cuentas.

¿Está funcionando la prohibición australiana?

Australia: La prohibición de las redes sociales para menores de 16 años recibe un amplio apoyo - RFI

La respuesta, por ahora, es parcialmente, aunque todavía es demasiado temprano para determinar su efecto definitivo.

Australia inició una evaluación de más de dos años junto con investigadores vinculados a la Universidad de Stanford, siguiendo a más de 4,000 niños y sus familias.

Los primeros resultados muestran que la proporción de menores de 16 años que declaró poseer una cuenta en redes sociales restringidas pasó de 52.4 % antes de la implementación a 42.1 % tres meses después, una reducción de más de 10 puntos porcentuales. Sin embargo, cuando la pregunta cambia de tener una cuenta a simplemente utilizar las plataformas, la diferencia es mucho menor.

Antes de la prohibición, cerca del 86 % de los niños estudiados utilizaba al menos una plataforma restringida. Tres meses después, todavía lo hacía más del 81 %. El uso diario también disminuyó poco: pasó de aproximadamente 61 % a 58 %.

Algunos menores podían visualizar contenido sin una cuenta propia, compartir perfiles con otras personas o mantener cuentas que todavía no habían sido sometidas a controles de edad. Cerca de la mitad de los niños que conservaron perfiles dijeron que la plataforma todavía no había verificado cuántos años tenían.

Los mecanismos de evasión que generaban mayor preocupación antes de la entrada en vigor de la ley —como utilizar documentos ajenos, recibir ayuda de los padres para engañar al sistema o conectarse mediante una VPN— aparecieron en proporciones relativamente pequeñas entre los participantes del estudio.

Por ahora, Australia demuestra que es posible retirar masivamente cuentas y reducir su posesión entre menores, pero no que una prohibición consiga sacar completamente a los adolescentes de las redes sociales.

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En Australia, las plataformas pueden emplear diferentes señales para determinar si una persona probablemente es menor de edad: actividad en contenidos dirigidos a niños, lenguaje utilizado, fotografías y videos, características de la voz, patrones de conexión relacionados con horarios escolares, contactos con otros usuarios jóvenes e incluso participación en comunidades destinadas a adolescentes.

También pueden analizar señales de ubicación para detectar si una persona intenta aparecer conectada desde otro país mediante una VPN.

Meta explica que utiliza inteligencia artificial para estudiar señales contextuales presentes en perfiles, publicaciones, comentarios, biografías y pies de fotos.

Una celebración de cumpleaños o una referencia al grado escolar de una persona puede convertirse, por ejemplo, en un indicio de que la edad declarada no es correcta.

La compañía señala que este análisis no equivale a un sistema de reconocimiento facial destinado a identificar quién es una persona.

Sin embargo, esta vigilancia automática abre otro problema: para proteger la privacidad de los niños puede terminar siendo necesario analizar más información sobre todos los usuarios.

Ese es precisamente uno de los puntos que ha convertido la verificación de edad en uno de los aspectos más delicados del debate.

Nueva Zelanda quiere seguir los pasos de Australia

Cómo quiere Australia prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años | Acento

El Gobierno de Nueva Zelanda dio un nuevo paso el 24 de agosto de 2026, cuando anunció la introducción al Parlamento del Online Safety (Minimum Age and Child Safety Risk Assessment) Bill.

El proyecto busca impedir que los menores de 16 años utilicen plataformas consideradas de alto riesgo, entre ellas Instagram, TikTok, Snapchat y Facebook. La propuesta responsabiliza directamente a las empresas tecnológicas.

Para comprobar la edad, las plataformas podrían utilizar información ya disponible en las cuentas, estimación facial de edad, servicios de identidad digital o documentos oficiales de identificación.

Las compañías que incumplan podrían enfrentar multas de hasta 10 % de sus ingresos globales, de acuerdo con el proyecto presentado por el Gobierno. Ni los niños ni sus padres serían sancionados.

El primer ministro Christopher Luxon justificó la iniciativa señalando que uno de cada tres neozelandeses de entre 13 y 17 años pasa al menos cinco horas diarias en redes sociales y defendió trasladar parte de la responsabilidad de las familias hacia las empresas tecnológicas. Sin embargo, a diferencia de Australia, Nueva Zelanda todavía no tiene una prohibición vigente. Se trata de un proyecto que debe completar su proceso parlamentario.

Francia lo intentó y la Justicia frenó la medida

Francia prohíbe las redes sociales a los menores de 15 años y se convierte en el primer país de Europa en hacerlo

El Parlamento francés aprobó en julio una ley que pretendía impedir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años.

La prohibición debía comenzar el 1 de septiembre de 2026, mientras que las cuentas ya existentes tendrían cuatro meses adicionales para adaptarse. Pero nunca llegó a entrar en vigor como estaba prevista.

El 14 de agosto de 2026, el Consejo Constitucional francés declaró inconstitucional el artículo que establecía la prohibición.

La decisión es especialmente relevante para otros países que estudian medidas similares.

El tribunal reconoció que proteger a los menores frente a riesgos como la adicción, el aislamiento, la pornografía, el acoso o el fraude constituye un objetivo legítimo. Sin embargo, determinó que impedir de forma general el acceso de todos los menores de 15 años afectaba de manera desproporcionada la libertad de expresión y comunicación.

También cuestionó que la norma tratara de la misma manera plataformas con diferentes niveles de riesgo y que no permitiera valorar la edad, madurez o circunstancias particulares del menor ni contemplara adecuadamente la intervención de sus representantes legales. A ello se sumó nuevamente el problema de la verificación de edad.

El Consejo Constitucional observó que, para garantizar que ningún menor de 15 años accediera a esas plataformas, todos los usuarios, incluidos los adultos, tendrían que demostrar de alguna manera su edad.

La ley, concluyó el tribunal, no había establecido suficientes garantías para proteger la privacidad durante ese procedimiento. El Gobierno francés mantiene su intención de reformular el proyecto.

España apunta hacia los 16 años

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El Gobierno de Pedro Sánchez ha planteado elevar a 16 años la edad a partir de la cual un menor pueda prestar por sí mismo el consentimiento necesario para abrir perfiles en redes sociales.

A septiembre de 2026, sin embargo, el Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales continúa en tramitación en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados. Por tanto, tampoco puede presentarse todavía como una prohibición plenamente vigente.

Noruega prepara su propia barrera

Noruega prohibirá redes sociales a menores de 16 años- Grupo Milenio

El Gobierno decidió que el límite se aplicaría desde el 1 de enero del año en que el menor cumpla 16 años y plantea que sean las propias empresas tecnológicas las responsables de comprobar la edad de los usuarios al iniciar sesión.

La propuesta contempla excepciones para servicios necesarios en actividades escolares, deportivas y sociales, buscando evitar que una prohibición termine aislando a menores de espacios digitales que cumplen funciones distintas a las de las redes sociales tradicionales.

Grecia mira hacia los 15 años

Hay que prohibir las redes sociales a la gente más joven? - SWI swissinfo.ch

Grecia también ha presentado un marco para establecer en 15 años la edad mínima de acceso a determinadas redes sociales.

El Gobierno griego anunció en abril de 2026 que trabajaba en una legislación destinada a impedir el acceso de quienes no hayan alcanzado esa edad, dentro de una estrategia más amplia contra lo que denomina adicción digital infantil.

Grecia forma parte, además, de un grupo de países europeos que impulsa una respuesta coordinada sobre la protección de menores en Internet.

Europa prepara una verificación de edad sin revelar la identidad

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La expansión de estas normas crea una pregunta inevitable: ¿tendrá cada persona que entregar su pasaporte a TikTok, Instagram o Facebook?

La Comisión Europea desarrolló una tecnología de verificación anónima de edad que permite demostrar que una persona supera determinado límite sin comunicar a la plataforma su nombre, fecha exacta de nacimiento u otros datos personales.

El sistema puede generar, por ejemplo, una respuesta equivalente a “mayor de 18: sí”, sin entregar la identidad del usuario. La misma tecnología podría adaptarse a otros límites de edad.

Para obtener inicialmente esa credencial, la edad puede certificarse mediante un documento de identidad, pasaporte, identificación electrónica nacional, determinadas aplicaciones bancarias u otros mecanismos.

La Comisión espera que estas herramientas estén disponibles ampliamente en la Unión Europea antes de finalizar 2026. Chipre, Dinamarca, Francia, Grecia, Irlanda, Italia y España figuran entre los países pioneros en el desarrollo del sistema. Sin embargo, la tecnología tampoco es infalible. La propia Comisión reconoce que métodos como una VPN pueden permitir intentos de evasión, aunque sostiene que una barrera no necesita ser perfecta para reducir el acceso de menores.

¿Por qué los gobiernos están llegando tan lejos?

Un informe publicado el 3 de septiembre de 2026 por UNICEF estima que unos 20 millones de niños de entre 12 y 17 años en 21 países sufrieron alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología durante un período de un año.

Casi 60 % de las experiencias estudiadas ocurrieron en redes sociales, entre ellas Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y WhatsApp. Además, menos del 1 % de los casos fue reportado a la Policía, trabajadores sociales o líneas de ayuda. República Dominicana estuvo entre los países incluidos en la segunda ronda de la investigación.

Esos datos no demuestran por sí solos que prohibir las redes sociales a todos los menores sea la solución. Sí ayudan a entender por qué gobiernos que hace pocos años confiaban principalmente en controles parentales y límites de edad establecidos por las propias compañías ahora estudian obligaciones legales para las plataformas.

Una batalla que apenas comienza

Australia ha demostrado que un Gobierno puede obligar a los gigantes tecnológicos a eliminar millones de cuentas. También ha mostrado las limitaciones del sistema: meses después, una gran mayoría de los menores estudiados todavía mantenía algún tipo de acceso a las plataformas.

Francia, por su parte, demostró que proteger a los niños no elimina automáticamente otros derechos. Una prohibición demasiado amplia puede entrar en conflicto con la libertad de expresión y la privacidad. Mientras tanto, Nueva Zelanda, España, Noruega y Grecia intentan encontrar un punto intermedio.

La discusión internacional ya no parece centrarse únicamente en si un niño de 12, 13 o 14 años debería tener Instagram o TikTok. La pregunta es mucho mayor: quién debe decidir cuándo un menor puede entrar a una red social, quién debe comprobar su edad y cuánta información personal estamos dispuestos a entregar para conseguirlo.

Australia ha iniciado el experimento. Otros países observan sus resultados y las grandes plataformas tecnológicas comienzan a enfrentarse a una realidad que durante años parecía improbable: que escribir una fecha de nacimiento ya no sea suficiente para entrar a una red social.