El periodista Don Lemon fue detenido por la noche en Los Ángeles, según informó su abogado. Lemon se encontraba cubriendo la entrega de los premios Grammy cuando fue arrestado, tras participar en una manifestación en contra del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El incidente ocurrió la semana pasada, cuando un grupo de manifestantes irrumpió en la iglesia Cities Church en St. Paul, Minnesota, interrumpiendo un servicio religioso y desencadenando tensos enfrentamientos.
El abogado de Lemon, Abbe Lowell, emitió un comunicado en el que defendió el derecho del periodista a realizar su trabajo. “Don ha sido periodista durante 30 años y su cobertura en Minnesota, protegida por la Constitución, no fue diferente a lo que siempre ha hecho. La Primera Enmienda protege a los periodistas, cuya función es exponer la verdad y exigir responsabilidad a los que ostentan el poder”, aseguró Lowell.
El abogado también criticó el arresto y lo enmarcó dentro de un contexto político, acusando al Departamento de Justicia de Trump de desviar recursos de investigaciones más relevantes.
“En lugar de investigar a los agentes federales que mataron a dos manifestantes pacíficos en Minnesota, el Departamento de Justicia está dedicando su tiempo a este arresto”, dijo Lowell, quien también denunció que este ataque a la Primera Enmienda no quedará sin respuesta legal.
Lemon, quien fue expresentador de CNN, declaró en un video del incidente que publicó en YouTube: “Solo estoy aquí fotografiando, no formo parte del grupo… Soy periodista”. A pesar de ello, altos funcionarios del Departamento de Justicia confirmaron que Lemon enfrentaría cargos, acusando que su presencia en la propiedad privada de la iglesia había interrumpido un servicio religioso, lo que podría haber infringido los derechos constitucionales de los feligreses.
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, criticó la protesta durante una visita a Minneapolis y describió la escena como “horrible”, aunque no mencionó a Lemon específicamente.