Madrid, España. La Guardia Civil desmanteló una organización criminal dedicada presuntamente a regularizar de manera fraudulenta a ciudadanos extranjeros mediante la utilización de contratos de trabajo falsos, por los que cobraba entre 4,500 y 10,500 euros a sus víctimas.
La operación, denominada “Lutasanol”, culminó con la detención del principal captador de la red y la investigación de otras tres personas, entre ellas dos administradores de una empresa y un gestor laboral, señalados como presuntos colaboradores en la trama.
Durante los registros realizados en el local que funcionaba como centro de operaciones, los agentes incautaron documentación relacionada con la actividad ilícita, incluyendo copias de documentos de identidad, nóminas presuntamente fraudulentas, anotaciones sobre las operaciones realizadas y dinero en efectivo.
Según las autoridades, la organización ofrecía a ciudadanos extranjeros contratos laborales ficticios y simulaba relaciones de trabajo inexistentes con el objetivo de presentar documentación falsa ante los organismos de la administración pública y facilitar procesos de regularización migratoria.
Las investigaciones indican que la red operaba más allá de la provincia de Almería, extendiendo sus actividades a Murcia y a las provincias de Albacete, Huelva, Granada y Málaga.
La Guardia Civil informó que los integrantes de la organización mantenían funciones claramente definidas para dar apariencia de legalidad a las operaciones y dificultar la detección de las irregularidades.
Las autoridades continúan las investigaciones para determinar el alcance total de la red y la cantidad de personas que pudieron beneficiarse de manera irregular de estos procedimientos.