WASHINGTON.- La presión del gobierno de Estados Unidos contra México volvió a subir de tono luego de que el director de la Administración para el Control de Drogas, la DEA, Terrance Cole, afirmara ante el Senado estadounidense que la acusación contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “es sólo el principio de lo que está por venir”.
Casi al mismo tiempo, el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, exigió al gobierno mexicano hacer más contra el narcotráfico “para que nosotros no tengamos que hacerlo”.
Las declaraciones ocurrieron en medio de una nueva etapa de tensión entre ambos países por el combate al tráfico de fentanilo, la actuación de los cárteles mexicanos y los señalamientos de presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones criminales. La información fue expuesta durante comparecencias oficiales ante el Senado y la Cámara de Representantes de EE.UU., además de retomar acusaciones hechas previamente por el Departamento de Justicia estadounidense.
El caso que detonó nuevamente el conflicto diplomático fue la acusación anunciada el pasado 29 de abril por autoridades estadounidenses contra Rubén Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos el senador Enrique Inzunza, por presuntos vínculos con actividades ligadas al narcotráfico y a Los Chapitos. El gobierno mexicano ha exigido pruebas formales sobre esos señalamientos.
¿Qué dijo el director de la DEA sobre México y el caso Rocha Moya?
Terrance Cole compareció ante el subcomité de Apropiaciones del Senado de EE.UU. para hablar del presupuesto solicitado por la administración de Donald Trump para 2027.

Durante su intervención insistió en que el fentanilo representa “un arma de destrucción masiva” y acusó al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación de operar como organizaciones criminales internacionales que utilizan cadenas de suministro y tecnología para distribuir drogas en territorio estadounidense.
El senador republicano por Louisiana, John Kennedy, recordó durante la audiencia la acusación emitida por el Departamento de Justicia contra Rocha Moya y preguntó por qué, según él, “tantos líderes políticos en México” mantienen vínculos con los cárteles.
En respuesta, Cole aseguró:
“Esto es apenas el principio de lo que está por venir en México”.
El funcionario estadounidense también recordó el caso de Genaro García Luna, condenado en EEUU por vínculos con el narcotráfico, y afirmó que durante años ha existido cercanía entre integrantes del gobierno mexicano y organizaciones criminales.
“No hay duda de que los narcotraficantes y los altos cargos del gobierno mexicano han compartido cama por años”, declaró.
¿Qué exige el Pentágono al gobierno mexicano?
Mientras la DEA elevaba el tono de sus declaraciones, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, compareció ante la Cámara de Representantes y también abordó el tema de los cárteles mexicanos.
Aunque reconoció que actualmente existe cooperación entre México y EE.UU. en materia de seguridad, dejó claro que la administración de Donald Trump busca mayores acciones.
“En México hemos tenido una colaboración sin precedentes. Y lo apreciamos. Llamamos a la Defensa y a la Marina a continuar, en la medida de lo posible, a seguir trabajando como socios y hacer más”.

Después lanzó una frase que volvió a generar polémica:
“El gobierno de Estados Unidos espera del de México que den un paso adelante, para que nosotros no tengamos que hacerlo”.
Las declaraciones se suman a otros mensajes recientes emitidos por Trump, quien desde el inicio de su segundo mandato en enero de 2025 ha insistido en que México debe actuar con mayor fuerza contra los cárteles.
¿Por qué EEUU insiste tanto en el tema del fentanilo?
El combate al tráfico de fentanilo se convirtió en una de las prioridades centrales del gobierno de Trump. Autoridades estadounidenses sostienen que la crisis de sobredosis en EEUU está ligada directamente a organizaciones criminales mexicanas.
Durante su comparecencia, Terrance Cole afirmó que los cárteles operan como “empresas globales” y responsabilizó tanto a criminales como a funcionarios corruptos de facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.

Según el director de la DEA, los funcionarios que colaboran con organizaciones criminales son “tan responsables” como los propios cárteles por las muertes relacionadas con drogas en EE.UU.
¿México realmente está cooperando con Estados Unidos?
Pese al endurecimiento del discurso, tanto Cole como Hegseth reconocieron que existe cooperación entre ambos gobiernos.
El director de la DEA aseguró que México ha entregado a EE.UU. a decenas de acusados relacionados con narcotráfico durante el último año. De acuerdo con sus declaraciones, entre febrero de 2025 y enero de 2026 fueron entregados 92 criminales en distintos procesos de extradición.
“Están cooperando de formas que no habían cooperado en el pasado”, afirmó Cole.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses consideran que esos esfuerzos siguen siendo insuficientes frente al tráfico de fentanilo y la operación de grupos criminales.
¿Trump realmente ha planteado enviar tropas a México?
Sí. Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha mencionado en distintas ocasiones la posibilidad de utilizar fuerzas estadounidenses contra los cárteles mexicanos.
El presidente estadounidense ha señalado que, si México no actúa con mayor firmeza, EE.UU. podría intervenir directamente para enfrentar a las organizaciones criminales.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado públicamente cualquier posibilidad de presencia militar estadounidense en territorio mexicano, argumentando que ello violaría la soberanía nacional.
Ese rechazo ha provocado nuevas críticas de Trump, quien incluso ha afirmado que “los cárteles controlan México” y que el gobierno mexicano “les tiene miedo”.
¿Qué puede pasar tras las acusaciones contra Rocha Moya?
El caso de Rubén Rocha Moya parece haberse convertido en el nuevo punto de presión política entre ambos gobiernos.
Antes de las declaraciones de Terrance Cole, el fiscal general interino estadounidense, Todd Blanche, ya había adelantado que podrían venir más acusaciones relacionadas con funcionarios mexicanos.
Blanche también mencionó la posibilidad de que narcotraficantes presos en EEUU colaboren con autoridades estadounidenses, algo que podría derivar en nuevas investigaciones o acusaciones judiciales.
Hasta ahora, el gobierno mexicano mantiene su postura de exigir pruebas formales y rechazar señalamientos sin sustento público presentado oficialmente.