NUEVA YORK.- Los cuatro expresidentes estadounidenses vivos, Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden, se reunieron este viernes en Nueva York junto al alcalde Zohran Mamdani para conmemorar el 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en una solemne ceremonia celebrada en el Memorial del 11-S en el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas.
La jornada comenzó con un momento de silencio a las 8:46 de la mañana, hora en que el primer avión secuestrado impactó contra la Torre Norte del World Trade Center. Posteriormente, familiares de las víctimas iniciaron la lectura de los nombres de las 2,977 personas asesinadas en los ataques de 2001, además de las seis víctimas del atentado contra el World Trade Center ocurrido en 1993.
La ceremonia reunió a figuras de distintas etapas de la vida política estadounidense, en un acto marcado por el recuerdo de las víctimas, los familiares y los trabajadores de emergencia que participaron en las labores de rescate y recuperación.
SIETE MOMENTOS DE SILENCIO
Este año la ceremonia incorporó un séptimo momento de silencio para honrar a las personas que murieron posteriormente como consecuencia de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas durante las labores de rescate y limpieza en la zona cero.
El alcalde Zohran Mamdani participó en el acto como máxima autoridad municipal de Nueva York. Su presencia había generado controversia antes de la ceremonia debido a cuestionamientos de algunos familiares de víctimas sobre declaraciones políticas anteriores, pero el alcalde acudió al memorial para participar en la jornada de recordación.
TRUMP CONMEMORA EN EL PENTÁGONO
El presidente Donald Trump no participó en la ceremonia de Nueva York. En su lugar, encabezó el acto conmemorativo realizado en el Pentágono, donde fueron asesinadas 184 personas cuando el vuelo 77 de American Airlines fue estrellado contra el edificio. Trump y la primera dama Melania Trump participaron en una ceremonia de colocación de una ofrenda floral.
La separación de los principales actos conmemorativos hizo que la ausencia de Trump en Nueva York fuera uno de los elementos políticos más destacados de la jornada.
Las ceremonias de este viernes recuerdan una tragedia que dejó cerca de 3,000 muertos y transformó profundamente la política, la seguridad y la sociedad estadounidense. Veinticinco años después, Nueva York volvió a detenerse para honrar a las víctimas y a quienes participaron en las labores de rescate y recuperación.