Brooklyn, NY. Una pitón birmana de más de ocho pies de longitud fue capturada durante el pasado fin de semana en el sector de Coney Island, una de las zonas recreativas más concurridas de la ciudad de Nueva York.
El reptil apareció en un área visitada diariamente por cientos de personas debido a su playa, paseo marítimo y atracciones al aire libre. Entre sus visitantes habituales se encuentran numerosas familias de la comunidad dominicana residente en la ciudad.
El Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York informó que la persona responsable de la serpiente también poseía otra pitón. Las autoridades impusieron una multa al propietario, aunque no precisaron el monto ni explicaron cómo el ejemplar llegó al lugar.
El organismo advirtió que estos animales pueden representar un peligro potencial para las personas. También señaló que su liberación en espacios naturales amenaza a la fauna nativa y puede alterar el equilibrio de los ecosistemas.
El hallazgo en Coney Island ocurrió aproximadamente dos semanas después de que otra pitón birmana, igualmente de más de ocho pies, fuera localizada debajo del piso de una vivienda ocupada por una familia en Freehold, condado de Monmouth, Nueva Jersey.
La pitón birmana es una serpiente constrictora capaz de capturar y consumir animales de diferentes tamaños, incluidas pequeñas mascotas. Los ejemplares de mayores dimensiones pueden alimentarse de presas considerablemente grandes.
En Florida se han documentado casos de estas serpientes consumiendo venados, jabalíes y caimanes. Algunos ejemplares encontrados en ese estado habían ingerido caimanes de más de un metro y medio de longitud.
Las pitones birmanas más grandes documentadas pueden alcanzar entre seis y siete metros y superar los 100 kilogramos de peso. Su capacidad para adaptarse y reproducirse fuera de su hábitat natural ha generado preocupación entre las autoridades ambientales.
Nueva York ha registrado otros hallazgos de serpientes de gran tamaño. El año pasado, una boa constrictora de aproximadamente un metro y medio fue vista en el Upper West Side.
Dos días después de ese incidente, otra pitón apareció dentro de un recipiente cerca de la estación de metro del Rockefeller Center, aumentando la preocupación por la tenencia y el abandono de reptiles exóticos en espacios urbanos.