El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó este domingo que existe la posibilidad de que el Departamento de Justicia recurra ante la Corte Suprema los fallos que han bloqueado los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para acceder a los registros electorales de los estados antes de las elecciones de mitad de período de noviembre.
Durante una entrevista con Meet the Press de NBC News, Blanche fue consultado sobre si el Departamento de Justicia apelará ante el máximo tribunal las 22 derrotas judiciales que acumula hasta ahora en esta disputa.
“Por supuesto que es una posibilidad”, respondió el fiscal general.
Blanche defendió la ofensiva del gobierno y aseguró que la supervisión de los procesos electorales forma parte de las promesas de campaña de Trump.
“La integridad electoral fue una de las promesas de campaña del presidente Trump, y el pueblo estadounidense lo eligió”, manifestó.
“Por lo tanto, la idea de que el Departamento de Justicia esté investigando cuestiones relacionadas con las elecciones para garantizar que sean justas y se lleven a cabo correctamente no es algo que debamos evitar. Es algo que debemos impulsar”, agregó.
La disputa por los registros electorales
El conflicto se originó a partir de una orden ejecutiva de Trump que solicita a los estados entregar al gobierno federal información de sus registros electorales, incluidos nombres de votantes, fechas de nacimiento, direcciones, licencias de conducir estatales y los últimos cuatro dígitos de los números de Seguro Social.
La recopilación de estos datos busca permitir al Departamento de Justicia detectar posibles “deficiencias” o “anomalías” en los padrones, entre ellas la eventual inscripción de personas que no son ciudadanas estadounidenses, según el gobierno.
Aunque algunos estados aceptaron proporcionar voluntariamente la información solicitada, el Departamento de Justicia presentó demandas contra 30 estados y Washington D.C. por negarse a entregar los registros.
Hasta ahora, jueces federales han fallado a favor de al menos 22 estados que buscan impedir el acceso del gobierno federal a sus padrones electorales. Entre los casos se encuentran disputas en Oregón y Míchigan.
La controversia también ha generado divisiones dentro del Partido Republicano porque estados gobernados por republicanos, como Idaho, Nevada, Utah, Georgia y Vermont, se encuentran entre los que han litigado contra el gobierno federal.
El gobernador republicano de Vermont, Phil Scott, afirmó el mes pasado en Meet the Press que los estados están mejor preparados para administrar sus propios procesos electorales que el gobierno federal.
Blanche defiende la actuación del Departamento de Justicia
El fiscal general insistió en que el gobierno continuará investigando posibles irregularidades electorales y descartó que el Departamento de Justicia deba evitar intervenir cuando considere que existen posibles violaciones.
“No vamos a dejar de hacer lo que creo que todo estadounidense debería esperar de nosotros: garantizar elecciones justas”, declaró Blanche. “Y en lo que respecta al Departamento de Justicia, eso significa asegurarnos de que no haya violaciones legales ni constitucionales, ni siquiera a nivel estatal”, dijo.
El Senado confirmó a Blanche como fiscal general hace una semana, luego de que ejerciera durante varios meses como titular interino del Departamento de Justicia.
Su confirmación estuvo precedida por un acuerdo con los senadores republicanos Thom Tillis y John Cornyn, quienes habían expresado reservas sobre un acuerdo extrajudicial relacionado con una demanda de Trump contra el Servicio de Impuestos Internos.
Entre las preocupaciones de ambos legisladores estaba un fondo denominado “contra la militarización”, de casi $2,000 millones de dólares, que habría permitido a personas reclamar compensaciones al Departamento de Justicia si consideraban que la agencia había actuado en su contra.
Este domingo, Blanche reiteró su postura al respecto: “Lo he dicho repetidamente: está muerto”.
Demócratas cuestionan su relación con Trump
Blanche asumió el cargo de fiscal general interino después de que Trump despidiera en abril a Pam Bondi. Antes del regreso de Trump a la Casa Blanca, se desempeñó como abogado personal del entonces expresidente en el caso penal de Nueva York en el que Trump fue declarado culpable de 34 delitos graves relacionados con falsificación de registros comerciales.
El vínculo entre ambos ha generado cuestionamientos entre los demócratas, quienes durante la audiencia de confirmación de Blanche expresaron dudas sobre su independencia frente al presidente.
“Actuaré con integridad. Nuestros fiscales actuarán con integridad. Procesaremos sin temor ni favoritismos de ningún tipo, y eso es exactamente lo que hemos estado haciendo, y eso es lo que todo Departamento de Justicia debería hacer”, afirmó Blanche.
“El presidente jamás me pedirá que haga algo poco ético, ilegal o ilícito. Nunca lo ha hecho. Nunca lo hará”, añadió.
Trump elogió al fiscal general durante un discurso el viernes en el condado de Nassau, Nueva York, al que también asistió Blanche. “Va a ser el mejor, quizás de todos los tiempos”, afirmó.