La Policía Nacional de España ha desmantelado una supuesta red de distribución ilegal de armas tras una investigación que llevó a las autoridades a un taller oculto dentro de una unidad de almacenamiento en Figueres, Girona. La policía describió la incautación como una de las más significativas fuentes de armas clandestinas descubiertas en España.
Las autoridades informaron que recuperaron 644 armas, junto con miles de rondas de munición, supresores y numerosos componentes de armas. De los totales, la información basada en la policía indica que 221 armas habían sido modificadas para disparar munición real, mientras que cientos de otras no habían sido convertidas aún.
Los investigadores dicen que la operación comenzó a principios de 2026 después de que la policía detectó paquetes sospechosos enviados desde diferentes lugares en España. Las autoridades alegan que se utilizaron identidades ficticias o robadas en un intento de ocultar quién envía y recibe algunos de los paquetes.
La investigación finalmente llevó a los oficiales a Figueres, donde la policía dice que una unidad de almacenamiento se había convertido en un taller clandestino. Se investigó una residencia en el vecindario cercano también. La policía recuperó 631 de las armas de esos dos lugares solos.
Según los investigadores, la persona que se cree que operó el taller tenía experiencia militar previa y conocimiento especializado en armas. La policía alega que las armas se habían modificado antes de ser distribuidas a otras redes criminales, incluidos grupos asociados con el tráfico de drogas y secuestros.
La operación ha resultado en múltiples arrestos en toda España. Los informes publicados indican que se han recuperado al menos dos sospechosos, incluido el supuesto operador del taller.
La investigación sigue activa, ya que el enfoque es la escala de la incautación: 644 armas, mientras que la descripción sigue enfocándose en la operación policial y la seguridad pública, en lugar de glorificar a los grupos criminales.