La muerte de Yeny Altagracia Rodríguez, de 32 años, mantiene bajo investigación a las autoridades luego de que la mujer fuera encontrada con golpes y heridas tras salir de su vivienda en la comunidad La Jagua Abajo, en el municipio de Jánico, provincia Santiago.
El hecho ocurrió en una zona montañosa y apartada de los principales centros urbanos del municipio, mientras la comunidad permanece a la espera de que las autoridades establezcan con precisión qué ocurrió, cuál fue el móvil y cuáles fueron las circunstancias que provocaron las lesiones que posteriormente le causaron la muerte.
De acuerdo con las informaciones disponibles, el sábado 29 de agosto de 2026, alrededor de las 5:00 de la tarde, Yeny Altagracia Rodríguez salió de su vivienda en La Jagua Abajo para comprar la cena.
A partir de ese momento comienza la secuencia de hechos que todavía investigan la Policía Nacional y el Ministerio Público. La comunidad donde ocurrió el caso se caracteriza por ser una zona apartada y de difícil acceso, una condición que también representa un desafío para la movilización de las autoridades.
Horas después de que Rodríguez saliera de su vivienda, la mujer fue encontrada con golpes y heridas. Posteriormente falleció como consecuencia de las lesiones sufridas. Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente todas las circunstancias en las que se produjeron las heridas ni han precisado cuál fue el móvil del ataque.
Tampoco se había informado oficialmente, al momento de los reportes suministrados, qué relación existía entre los detenidos y la víctima, uno de los elementos que forman parte de la investigación.
La comunidad retiene a dos hombres
Luego de ocurrido el hecho, residentes de La Jagua Abajo retuvieron a dos hombres de nacionalidad haitiana y posteriormente los entregaron a miembros de la Policía Nacional. Los detenidos fueron identificados por las autoridades como Papito Jean y Majim B. Pierre, quienes quedaron bajo custodia mientras avanzaban las investigaciones.
El vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, confirmó posteriormente que ambos hombres se encontraban, hasta ese momento, en condición migratoria irregular.
Durante el domingo 30 de agosto, Pesqueira confirmó públicamente el fallecimiento de Yeny Altagracia Rodríguez e informó que el cuerpo presentaba golpes y heridas. La información oficial suministrada por la Policía permitió confirmar la muerte de la mujer y la detención de los dos hombres, mientras continuaba el proceso investigativo para determinar qué ocurrió exactamente.
Las autoridades, sin embargo, no habían establecido públicamente todos los detalles sobre la forma en que se produjo el ataque ni habían determinado oficialmente el móvil.
Tras el levantamiento del cadáver, el cuerpo de Yeny fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), donde se realizaría una autopsia.
El objetivo del procedimiento es establecer mediante evidencias médico-legales la causa exacta de la muerte y determinar cuáles lesiones provocaron el fallecimiento.
Durante la mañana del domingo, según el reporte suministrado, el cuerpo permanecía en las instalaciones del Inacif. Hasta el mediodía, ningún familiar se había presentado a reclamar el cadáver, de acuerdo con la información disponible.
Mientras se esperan los resultados de la autopsia, la investigación permanece a cargo de la Policía Nacional y el Ministerio Público.
Las autoridades deberán establecer, entre otros aspectos, cómo ocurrieron las lesiones, cuál fue el móvil del hecho, qué participación habría tenido cada uno de los detenidos y si existía algún vínculo previo entre estos hombres y la víctima.
También deberán determinarse las circunstancias exactas que rodearon la muerte de Rodríguez y reunir las evidencias necesarias para sustentar cualquier acusación ante los tribunales.
Dos detenidos permanecen bajo custodia
Papito Jean y Majim B. Pierre permanecen bajo custodia de las autoridades mientras continúa la investigación. La Policía informó que ambos fueron detenidos inicialmente gracias a la intervención de residentes de la comunidad, quienes los retuvieron y posteriormente los entregaron a los agentes.
Su situación migratoria fue señalada por el vocero policial como irregular, pero este elemento, por sí solo, no establece responsabilidad penal por la muerte de Rodríguez. La determinación de responsabilidades deberá sustentarse en las evidencias que obtengan los investigadores y en el proceso judicial correspondiente.