Una empresa petrolera estadounidense vinculada a figuras cercanas al presidente Donald Trump avanza en los preparativos para explorar petróleo en el este de Groenlandia, pese a que todavía no cuenta con todas las autorizaciones de las autoridades de la isla para iniciar las perforaciones.
La controversia aumentó después de que equipos destinados al proyecto fueran trasladados a finales de julio hasta Nerlerit Inaat, en la región de Jameson Land, sin la aprobación previa de la autoridad groenlandesa de recursos minerales.
El Gobierno de Groenlandia informó el 30 de julio que White Flame Energy, titular de las licencias del proyecto, trasladó equipos almacenados desde Tasiilaq hasta Nerlerit Inaat sin haber obtenido los permisos necesarios para esa operación logística. Las autoridades emitieron una “fuerte advertencia” a la empresa y exigieron que cualquier movimiento futuro sea informado y aprobado previamente.
Los equipos permanecerán almacenados en Nerlerit Inaat y no podrán continuar hacia la zona de exploración hasta que las autoridades concedan las autorizaciones correspondientes.
Un proyecto con conexiones estadounidenses
White Flame Energy, subsidiaria de la británica 80 Mile PLC, posee derechos de exploración otorgados antes de que Groenlandia dejara de conceder nuevas licencias de petróleo y gas en 2021 por razones climáticas y ambientales.
Al proyecto se incorporó posteriormente Greenland Energy Company, una empresa creada en Texas en 2025 que prevé financiar la exploración y adquirir una participación mayoritaria en la iniciativa. La compañía mantiene vínculos con personas relacionadas con el entorno político de Trump.
Entre ellas figura un veterano de la Marina estadounidense involucrado en el programa de defensa antimisiles Golden Dome, mientras que el presidente de la compañía, Larry Swets, ha rechazado que el proyecto petrolero esté relacionado con las aspiraciones estadounidenses sobre Groenlandia.
Quieren perforar en octubre
La empresa proyecta comenzar las perforaciones exploratorias en octubre de 2026 y ha preparado el envío de cientos de contenedores con equipos desde Canadá durante septiembre.
Sin embargo, las autorizaciones regulatorias para realizar esas perforaciones todavía están pendientes. La compañía ha reconocido que continúa las conversaciones con las autoridades groenlandesas para obtener los permisos restantes.
Greenland Energy sostiene que bajo Jameson Land podría existir una importante reserva de crudo cuyo valor potencial alcanzaría cerca de un billón de dólares, aunque se trata de estimaciones de la propia compañía que deberán ser comprobadas mediante exploración.
El proyecto contempla perforaciones de aproximadamente 3,500 metros de profundidad durante la ventana de exploración prevista para octubre.
Habitantes rechazan el proyecto
Los planes petroleros también han generado rechazo entre sectores de la población groenlandesa, particularmente entre residentes de Ittoqqortoormiit, una de las comunidades más cercanas al área donde se pretende explorar.
Entre las principales preocupaciones figuran las posibles consecuencias de un derrame de petróleo sobre el ecosistema y sobre actividades tradicionales como la caza, de las que dependen comunidades locales.
La controversia ocurre además en medio del renovado interés de Donald Trump por Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca y considerado estratégico por Estados Unidos debido a su ubicación en el Ártico y sus recursos naturales.
Mientras las empresas avanzan con los preparativos logísticos, el Gobierno groenlandés mantiene que las operaciones deberán cumplir con las normas locales y obtener las autorizaciones correspondientes antes de que pueda iniciarse cualquier perforación.