19 de junio de 2026

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Caso José Luis Rodríguez Zapatero, ex-Presidente del Gobierno Español

Jose Luis Rodriguez Zapatero 2
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José Luis Rodríguez Zapatero contestó a casi todo durante su declaración del pasado 16 de junio ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que instruye el caso Plus Ultra salvo a una pregunta concreta. Cuando el instructor quiso saber si a día de hoy sigue manteniendo la relación con Julio Martínez Martínez, Julito, su amigo íntimo y socio principal de la consultora Análisis Relevante, el ex presidente del Gobierno cerró la boca. «¿Mantiene relación con Julio Martínez Martínez?», le preguntó el magistrado, según consta en los audios de la declaración a la que ha tenido acceso OKDIARIO. La respuesta de Zapatero fue tajante y de dos palabras: «No contesto».

Zapatero reconoció ante el juez que su amistad con Julito «data desde aproximadamente 2011», que la cimentaron en una afición compartida —«la de correr»— y que se trata de «una buena amistad que mantengo». Admitió igualmente que en ese mismo 2011 Martínez le compró, a través de una de sus sociedades, una casa que Zapatero y su esposa tenían en propiedad en Almería, aunque dijo no recordar ni el precio ni la mercantil con la que se firmó la operación.

También detalló los viajes que ambos hicieron juntos. Preguntado por si había viajado con el empresario, respondió «sí», y situó esos desplazamientos «a partir de 2019». Mencionó República Dominicana y Venezuela como destinos compartidos, y reconoció que coincidieron en Caracas con la actual presidenta venezolana, Delcy Rodríguez. Sobre los Emiratos Árabes Unidos, dijo no recordar si viajó allí con Martínez, pese a la insistencia del juez, que le recordó con ironía que «no estamos hablando de las calendas griegas ni de Portugal».

Todo eso lo contó. Pero en el momento en que el instructor le preguntó por el presente —si la relación con el principal investigado de la trama sigue viva—, Zapatero se amparó en su derecho a no declarar.

Un silencio selectivo

El ex presidente ya había rechazado declarar al inicio de la comparecencia sobre las joyas intervenidas, alegando el recurso pendiente: «No deseo prestar declaración por el recurso que se ha presentado». Y volvió a parapetarse en el mismo derecho cuando el juez le preguntó por los 200.000 euros que cobró de Focus Social Research.

Zapatero repitió que no ejerció «absolutamente ninguna influencia en el rescate de Plus Ultra» y subrayó que no habló «con ninguna autoridad política, con ningún funcionario y con ningún empleado público» sobre la operación. Sobre el final de su vínculo profesional con Análisis Relevante, lo situó en el momento de la detención de Martínez: «Finaliza por la detención de Julio Martínez», dijo, para añadir que, de no haber sido por ese arresto, «seguiríamos en la relación».

El juez Calama se lo dejó bien claro a Zapatero: «Análisis Relevante se creó para cobrar comisiones»

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama no se anduvo con rodeos durante la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero del pasado martes. El instructor del caso Plus Ultra le expuso a la cara al ex presidente del Gobierno cuál es el corazón de la investigación sobre Análisis Relevante, la consultora del empresario Julito Martínez Martínez: que la sociedad sirvió de instrumento para canalizar las comisiones del presunto tráfico de influencias.

«La tesis que maneja la investigación es que Análisis Relevante se ha utilizado para derivar, digamos, comisiones de tráfico de influencias en los que usted puede haber intervenido», le soltó el magistrado, según consta en los audios de la comparecencia a los que ha tenido acceso OKDIARIO. Y fue todavía más directo al preguntarle si los supuestos trabajos de consultoría eran reales o una pantalla: «¿Podemos sospechar que realmente no eran informes de consultoría, sino una tapadera para recibir, digamos, una comisión por su intervención en estos hechos?».

El juez sustentó esa tesis en un dato que, según subrayó, figura en un informe de la Agencia Tributaria incorporado al procedimiento: el recorrido del dinero. «El dinero que entra en Análisis Relevante básicamente va a usted como persona física y también a sus hijas, a las sociedades de sus hijas», le expuso Calama, en referencia a Whathefav, la mercantil de las hijas del expresidente. Es decir, aunque Zapatero no figura ni como propietario ni como administrador de la consultora, los fondos que entraban en ella terminaban, según la tesis de la instrucción, en el bolsillo del expresidente y de su entorno familiar.

El instructor enmarcó todo ello en la acusación central de la causa: «La tesis central del procedimiento es que usted intervino, hizo, digamos, tráfico de influencias para conseguir que Plus Ultra obtuviera los dos préstamos, uno de 19 millones y otro participativo de 34». Y le recordó que en las actuaciones obran conversaciones de terceros que apuntan directamente a él. En una de ellas, los implicados llegan a afirmar, según leyó el propio juez, que «nuestro pana Zapatero está detrás».

Zapatero negó cualquier intervención y lo hizo de forma rotunda: «No tuve ninguna intervención. No hablé con nadie. Absolutamente con nadie del sector público sobre el rescate de Plus Ultra». Sostuvo que su trabajo para Análisis Relevante fue «un trabajo profesional, como he hecho para otras consultoras», y que él se limitaba a ejercer de consultor sin tocar la gestión: «Yo no gestionaba Análisis Relevante, yo trabajaba para Análisis Relevante».

Sobre el origen de la sociedad, el ex presidente la presentó como un proyecto exclusivo de su amigo. Aseguró que fue Julito Martínez quien, en febrero de 2020, «adopta una iniciativa empresarial» y le preguntó si estaría dispuesto a ser consultor. Reconoció, eso sí, dos puntos que el juez subrayó como llamativos para una relación profesional de esa naturaleza: que no existe ningún contrato escrito —»es un acuerdo dada la confianza que teníamos», dijo— y que fue él quien propuso a Martínez que sus hijas, Laura y Alba, entraran a colaborar con la consultora a través de su agencia de comunicación.

El juez insistió en que la ausencia de contratos, de hojas de encargo y de un rastro documental ordinario entre la consultora y su consultor estrella encaja con uno de los patrones habituales del fraude: «Una de las fuentes de fraude es un contrato realmente vacío de contenido», donde se simulan informes, «pero luego todo es una pantalla».