Un matrimonio boricua perdió la vida en medio de un accidente de tránsito reportado el miércoles en la autopista interestatal 40 (I-40), a la altura de Ludlow, en California.
En el portal digital de la Policía de San Bernardino, California, se identificó a la pareja como Keilamarie Durán San Miguel, de 36 años y Christian Joel Pantoja Sánchez, de 40, ambos residentes de Orlando, Florida.
Según informó USA Today, Durán San Miguel conducía un camión de arrastre por la mencionada vía y al llegar a una congestión vehicular, no se detuvo, lo que provocó una colisión múltiple, en la que se vieron involucrados tres camiones.
Tanto Durán San Miguel como Pantoja Sánchez murieron en el acto. No hubo otras víctimas ni nadie más resultó herido.
La Patrulla de Autopistas de California indicó que el accidente ocurrió a eso de las 7:26 de la mañana, a la altura del condado de San Bernardino.
Las causas y circunstancias del accidente continúan bajo investigación. La pareja regresaba a su hogar en Orlando cuando ocurrió el trágico accidente.
Tras la tragedia, la familia de Pantoja Sánchez, a quien sus seres queridos y amigos conocían como “Wolf”, abrieron una recaudación en la página GoFundMe, para poder trasladar los cadáveres de la pareja a la Isla.
“Con profundo dolor compartimos la pérdida de mi tío Christian “Wolf” y su esposa Kelly, quienes fallecieron trágicamente en un accidente mientras trabajaban como camioneros en California. Iban de regreso a su hogar en Orlando, donde mañana domingo los esperaban sus amados hijos… pero nunca lograron llegar. Ambos murieron al instante del impacto”, escribió Lydia Sánchez, quien se identificó como sobrina de Pantoja.
La joven describió el suceso como “una pesadilla imposible de entender. Christian y Kelly eran una pareja llena de amor, trabajadores incansables, padres ejemplares y una familia unida que siempre luchó por sacar adelante a sus hijos. Se fueron dejando sueños sin cumplir, corazones rotos y unos hijos que los amaban con toda su vida”.
“Estamos creando esta recolecta con la esperanza de poder traer sus cuerpos de regreso a Puerto Rico y darles el último adiós que merecen, rodeados de su familia, amistades y todas las personas que los amaron. Los gastos son enormes y necesitamos ayuda”, expresó la joven, quien añadió que cualquier aportación, significa muchísimo para su familia.