Desafiante, a gritos y exhibiendo a pie de calle y a plena luz del día un cuchillo de grandes dimensiones. Así fue captado el criminal que, minutos después, usó ese mismo cuchillo para acabar con la vida de una joven en Esplugas de Llobregat (Barcelona), ante la terrorífica mirada de testigos y de quienes antes y después se cruzaron con él. Se ha descartado que haya sido un caso de violencia de género y las autoridades catalanas –el caso lo llevan los Mossos– no han facilitado dato alguno de la identidad ni el origen del asesino, que fue detenido pocas horas después en Barcelona.
Algunos de quienes vivieron de lleno esos minutos de terror que acabaron en asesinato grabaron al autor. Él, en tono claramente amenazador, envalentonado e incluso, por momentos, esbozando gesto de sonrisa retadora, sacó un cuchillo y lo exhibió de forma ostentosa.
Cuando llegaron los agentes de la Policía Local –primero– y de los Mossos –después– ya era demasiado tarde. La joven a la que ese hombre había apuñalado yacía muerta en la calle en la que ese hombre la abordó para segarle la vida a puñaladas. Tras haber estado un buen rato en actitud amenzante y provocando el miedo entre vecinos y viandantes, vio a la joven cuando ésta transitaba por su calle. Se cruzó mortalmente por el camino de su asesino.
Los servicios sanitarios de emergencias nada pudieron hacer por reanimarla y mantenerla con vida. Y eso que el crimen se cometió muy cerca del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugas.
Ocurrió a plena luz del día, a las 11:00 horas de este sábado, en la calle Joan Miró de esta localidad barcelonesa. El rostro del asesino había quedado grabado, así que las fuerzas policiales tenían allanada su búsqueda. Dieron con él unas horas después en Barcelona capital, en el barrio de Les Corts.
El caso está en manos de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos. Las pesquisas se han declarado secretas y las autoridades guardan total hermetismo sobre la identidad y nacionalidad del autor del crimen, pero sí descartaron rápidamente –lo hicieron el mismo sábado– que no se trataba de un crimen de violencia de género.