El Gobierno de Pedro Sánchez, señalado por el apagón eléctrico generalizado del pasado 28 de abril de 2025 que dejó sin electricidad a la España peninsular y parte de Portugal, es el principal promotor de un proyecto en Marruecos para la «seguridad y estabilidad del sistema eléctrico» del reino alauí.
El Gobierno ha suscrito un convenio de colaboración entre la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas (FIAP) y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para un proyecto de refuerzo de la Autoridad Nacional de Regulación de la Electricidad (ANRE) de Marruecos.
Se trata de un proyecto en el que participan tres países de la Unión Europea (España, Portugal y Grecia) tras firmar una propuesta de hermanamiento con el país alauí. «El Estado Miembro principal es el Reino de España, respecto del que el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEUEC) es el punto de contacto», reza el convenio. Es decir, que el Gobierno de Sánchez se convierte en el principal responsable de este proyecto. Éste, según el documento comunitario, tiene una financiación máxima de un millón de euros por parte de la Unión Europea.
Tanto es así que la FIAP y la CNMC se han comprometido a la «movilización de expertos españoles a destinación de Marruecos, en el marco de las misiones de formación, intercambios de conocimiento y otras actividades requeridas por el proyecto, así como la movilización de expertos del país beneficiario a España en el marco de las visitas de estudio que estén previstas por el plan de trabajo». Todo ello para ayudar al refuerzo de las capacidades de la autoridad eléctrica marroquí.
Entre los objetivos de este convenio está completar una «transición hacia una economía nacional y una sociedad con menor huella de carbono» de acuerdo con «las disposiciones de la Asociación Verde UE-Marruecos».
El objetivo general es «contribuir al refuerzo de las capacidades de la ANRE para una regulación coherente del sector eléctrico, alineando al mismo tiempo sus acciones con los ambiciosos objetivos del Reino en materia de transición energética y promoción de la integración regional».
El acuerdo de hermanamiento entre los tres países europeos y el reino alauí, según los documentos consultados por OKDIARIO, persigue apuntalar los objetivos estratégicos del ANRE. Entre otras cosas, «contribuir a la seguridad y estabilidad del sistema eléctrico nacional a través de las decisiones regulatorias adoptadas en este marco».
Además, se asegurarán una revisión de la «seguridad del suministro eléctrico, en particular mediante la validación y supervisión de los programas de inversión de los operadores de la red».
Responsabilidad del Gobierno
Todo ello después de que el Gobierno fuera señalado por el apagón. El informe de la CNMC, que se publicó casi un año después del evento, eludió señalar responsables. Sin embargo, constató que el 28 de abril de 2025 se disponía de las «herramientas normativas y regulatorias, así como mecanismos para garantizar el suministro» para haber evitado el apagón eléctrico.
En declaraciones ante el Parlamento esta semana, la ministra portuguesa María da Graça Carvalho señaló de manera directa a España señalando sus «fallos en el control de voltaje» del sistema eléctrico. De hecho, el Ejecutivo puso el foco en que la compañía de Corredor «no advirtió a Portugal sobre las fluctuaciones excesivas de voltaje» antes del apagón.
La responsable de Medio Ambiente hizo alusión al informe técnico presentado por la red de operadores de transmisión europeos (ENTSO-E), afirmando que el apagón ibérico fue un fenómeno sin precedentes en Europa y que se ocasionó porque España «permitió superar el límite de fluctuaciones de tensión establecido por la red» de transmisión.
Sin embargo, otras investigaciones independientes, como el de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E), consideraron que el apagón fue un «evento sin precedentes» y concluyeron que no tuvo una única causa, sino que fue resultado de la combinación de varios factores.
Apuntó a una mezcla de oscilaciones en el sistema, dificultades para mantener la tensión estable y cambios y desconexiones rápidas de generación en España.
Informe contra Red Eléctrica
Por otro lado, un informe preliminar del Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas al que tuvo acceso OKDIARIO responsabilizó a la empresa participada por fondos públicos Red Eléctrica (Redeia) del incidente del pasado 28 de abril.
En concreto, el estudio asegura que la causa fue «la programación de insuficiente generación síncrona con control dinámico de tensión» y que «las maniobras realizadas» por la empresa que preside Beatriz Corredor «redujeron aún más el margen de seguridad, acelerando el colapso del sistema».
El análisis revela que la generación síncrona (principalmente ciclos combinados y centrales nucleares) en las zonas sur y centro era inusualmente baja, con solo un grupo de ciclo combinado en Andalucía y uno nuclear en el centro.
Además, más de un tercio de la red de 400 kV estaba desconectada por mantenimiento o control de tensión, lo que condujo a la ocurrencia de oscilaciones poco amortiguadas. Las oscilaciones de ese día fueron observadas en toda Europa.