Nueva York.– Un ciudadano dominicano fue condenado a 24 años de prisión por el asesinato de su esposa, la también dominicana Arianna Reyes Gómez, agente del New York City Police Department (NYPD), en un hecho ocurrido en junio de 2022 en el sector del Bronx.
El condenado, Argenis Báez, de 37 años, se declaró culpable en enero de homicidio en primer grado. Además de la pena de cárcel, deberá cumplir cinco años de libertad supervisada, informó la fiscal del distrito de El Bronx, Darcel D. Clark.
Durante la audiencia, familiares de la víctima y decenas de oficiales uniformados acudieron vestidos de color morado, en señal de apoyo a la concienciación contra la violencia doméstica. En la sala del tribunal se vivieron momentos de profunda emotividad, cuando los allegados de Reyes Gómez dirigieron palabras al acusado.
“No hay perdón cuando no hay remordimiento”, expresó Julissa, hermana de la víctima. Otro familiar manifestó que el crimen no solo le arrebató la vida a una mujer, sino también sus sueños y su futuro.
Un agente que conocía a Reyes Gómez cuestionó la condena impuesta y destacó que era “una buena policía, una gran persona y una madre excepcional”, afirmando que ayudó a muchas personas y tenía mucho por delante.
Por su parte, Báez pidió perdón a la familia y alegó que atravesaba un momento difícil, aunque, según reportes, intentó desviar la responsabilidad. En una comparecencia anterior llegó a afirmar que un compañero policía le había dicho que cometiera el crimen.
La fiscal Clark expresó que espera que la sentencia brinde algo de consuelo a la familia, que ha transformado su dolor en apoyo a iniciativas contra la violencia doméstica.
De acuerdo con la acusación, el 13 de junio de 2022 Báez irrumpió por la fuerza en el apartamento de su expareja, ubicado en el área de Grand Concourse, cerca de East 156th Street, en el Bronx. Allí la confrontó y la apuñaló en ocho ocasiones.
Reyes Gómez, quien ingresó al NYPD en 2019, compartía un hijo pequeño con su agresor. Según las autoridades, sus últimas palabras fueron “mi hijo”, mientras pedía por su vida. El menor no se encontraba en la vivienda al momento del ataque.
Tras ser herida, la agente logró llamar a un familiar, quien alertó al 911. Los oficiales que acudieron al lugar siguieron un rastro de sangre hasta encontrar el cuerpo.
Horas después, Báez confesó el hecho a una tía y se entregó ese mismo día en una comisaría local.