El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Irán tiene entre 10 y 15 días para alcanzar un acuerdo “significativo” sobre su programa nuclear o enfrentará “cosas realmente malas”. El anuncio se produce en medio de un aumento de la presencia militar estadounidense en Oriente Medio y de advertencias de represalias por parte de Teherán.
Trump afirmó que las negociaciones avanzan, pero insistió en que deben concretarse resultados. “De lo contrario, ocurrirán cosas malas”, declaró durante la primera reunión de su Junta de Paz en Washington, posteriormente, a bordo del Air Force One, señaló que el plazo máximo sería de “10 o 15 días”.
Irán respondió a través de su embajador ante la ONU, Amir Saeid Iravani, quien afirmó en una carta dirigida al Consejo de Seguridad que, aunque Teherán no busca “tensión ni guerra”, cualquier agresión estadounidense será respondida “de manera decisiva y proporcionada”, añadió que bases e instalaciones estadounidenses en la región serían “objetivos legítimos” en caso de un ataque.
La advertencia se produce mientras Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región. El portaaviones USS Gerald R. Ford fue ubicado cerca de la desembocadura del mar Mediterráneo, acompañado por destructores con misiles guiados. Además, esta semana se ordenó el envío de 50 aviones de combate adicionales —F-35, F-22 y F-16— para complementar los ya desplegados en bases del Golfo Pérsico.
Un alto funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato, indicó que las fuerzas necesarias para una posible acción militar estarían desplegadas a mediados de marzo. Sin embargo, Trump ha postergado un ataque directo mientras continúan las conversaciones nucleares.
En paralelo, Irán realizó maniobras con fuego real en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. También llevó a cabo ejercicios militares conjuntos con Rusia en el Golfo de Omán y el Océano Índico, según la agencia estatal IRNA.
Irán acordó elaborar una propuesta escrita para responder a las preocupaciones planteadas por Estados Unidos en conversaciones indirectas celebradas en Ginebra. No se precisó la fecha de entrega.
Un funcionario regional afirmó haber advertido a representantes iraníes que las declaraciones de Trump deben tomarse literalmente y que la amenaza de acción militar es seria. También señaló que una ofensiva limitada podría provocar que el Líder Supremo, Alí Khamenei, retire a Irán de las negociaciones.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que su país está preparado para “cualquier escenario” y advirtió que si Irán ataca a Israel enfrentará una respuesta contundente. Netanyahu ha reiterado que cualquier acuerdo debe incluir restricciones al programa de misiles balísticos iraní y a su apoyo a grupos como Hamás y Hezbollah.
La tensión también aumenta dentro de Irán, donde continúan ceremonias en honor a manifestantes fallecidos en recientes protestas. En algunos actos se han escuchado consignas antigubernamentales pese a las advertencias oficiales.
Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos. Estados Unidos y otros países sospechan que podría buscar el desarrollo de armas nucleares. Trump afirmó anteriormente que ataques del verano pasado “destruyeron” instalaciones nucleares iraníes, aunque el alcance de los daños no ha sido confirmado debido a la restricción de acceso a inspectores internacionales.