En República Dominicana, padres de niños con autismo denuncian que un presunto tratamiento basado en vitaminas y aminoácidos no ha mostrado resultados, pese a que el doctor Fadul sostiene que puede “curar” esta condición.
Hace dos años, el programa N Investiga revisó las declaraciones del doctor José Ernesto Fadul sobre este método dirigido al autismo, fundamentado en suplementos nutricionales, y determinó que se trataba de productos de venta libre.
Durante esa investigación se consultaron especialistas y se señalaron posibles incumplimientos a la Ley General de Salud, debido a la forma en que los suplementos eran entregados directamente en el consultorio médico.

El doctor José Ernesto Fadul ha sido identificado como el promotor de este tratamiento que ha generado cuestionamientos entre especialistas y familias.
En 2024, Fadul aseguró que su propuesta terapéutica favorecía el habla, la conducta y la socialización en niños con autismo, aunque reconoció que continuaba probando el uso de vitaminas y ácidos esenciales sin respaldo científico comprobado.
El propio médico admitió no haber consultado estudios médicos concluyentes que respalden la eficacia de aminoácidos o vitaminas para tratar el autismo y señaló que no existe evidencia científica que avale tales afirmaciones.
Recientemente se han reportado denuncias desde Estados Unidos, donde familias con hijos diagnosticados dentro del espectro autista indicaron haber pagado sumas elevadas para acceder al mismo tratamiento, enviando dinero directamente al médico.
Según estas familias, el costo asciende a 500 dólares por noventa días de tratamiento, mientras que las consultas se pagan en efectivo sin intermediación administrativa.
También aseguran que los niños son atendidos sin evaluaciones clínicas formales, sin revisión de expedientes médicos ni pruebas diagnósticas actualizadas, y que las consultas virtuales suelen durar pocos minutos.
Un padre relató que a su hijo solo se le aplicó un cuestionario breve y posteriormente se le vendieron pastillas, sin observar mejorías e incluso detectando retrocesos en la conducta y la atención.
Otra evaluación independiente de los medicamentos suministrados a los menores también generó cuestionamientos sobre su composición y efectividad.
Más de 40 pediatras y especialistas en Nueva York han advertido sobre el aumento de familias latinas que viajan o envían dinero a República Dominicana buscando este tratamiento, señalando que no existe evidencia de mejoras comprobables.
Estos profesionales indican que abandonar terapias validadas para adoptar este tipo de tratamientos puede retrasar el desarrollo y el aprendizaje temprano de los niños.
Especialistas recuerdan que el autismo no es una enfermedad curable y advierten que administrar suplementos sin conocer su composición puede representar riesgos de salud, incluyendo posibles daños hepáticos o renales.
N Investiga confirmó que las pastillas suministradas contienen principalmente vitamina B, y expertos señalan que cualquier suplemento debe administrarse tras evaluar adecuadamente la salud del menor.
Padres denuncian además que las mejoras difundidas en redes sociales estarían respaldadas por testimonios pagados, lo que podría generar expectativas infundadas.
Profesionales de la salud sostienen que no existe un caso clínico documentado que demuestre efectividad del tratamiento y recuerdan que en Estados Unidos existen programas gratuitos de intervención temprana con respaldo científico.
Los especialistas exhortan al doctor Fadul a actuar con responsabilidad, evitando ofrecer expectativas sin sustento y promoviendo terapias basadas en evidencia científica.
Hace dos años se difundió una promesa similar de “cura” que la evidencia científica no respalda, mientras las denuncias actuales continúan extendiéndose y mantienen la preocupación entre las familias afectadas.