Santo Domingo.– El expresidente de la República, Hipólito Mejía, reveló que había conversado con el ingeniero Ramón Alburquerque hace unos diez días, y que en ese momento lo percibió estable y animado, pese a enfrentar la enfermedad que finalmente le arrebató la vida, la cual calificó como “una enfermedad maldita”.
Mejía ofreció estas declaraciones la mañana de este sábado, tras acudir a la funeraria Memorial, ubicada en la avenida 27 de Febrero, donde asistió al acto fúnebre para dar el último adiós al destacado dirigente político, a quien definió como un hombre íntegro, transparente y un líder político de gran calidad.
“Voy a extrañar esa amistad”, expresó el exmandatario, al recordar la relación personal y política que mantuvo durante años con Alburquerque, a quien describió como un hombre lúcido y firme hasta el final.
Hipólito resalta legado de Alburquerque
El expresidente resaltó que Alburquerque desempeñó un papel determinante dentro del partido, ejerciendo sus funciones con responsabilidad, claridad y, sobre todo, transparencia, cualidades que aseguró marcaron su trayectoria en la vida pública nacional.
Asimismo, recordó los años de cercanía y trabajo conjunto, señalando que tanto él como Tomás Hernández Alberto respaldaron a Alburquerque cuando asumió la presidencia del partido, convencidos de que era la persona indicada por su conocimiento, experiencia y capacidad. Indicó que ejerció ese rol con solvencia y que ocupó importantes posiciones públicas, aportando una mente brillante al servicio del Estado dominicano.
Los restos del expresidente del Senado y destacado dirigente político Ramón Alburquerque están siendo expuestos este sábado en la Funeraria Memorial, ubicada en la avenida 27 de Febrero, casi esquina Núñez de Cáceres, desde las 9:00 de la mañana. Alburquerque falleció este viernes a los 76 años, tras perder la batalla contra un cáncer de hígado.