La cantante británica Dua Lipa compartió en sus historias de Instagram un mensaje dirigido a sus seguidores para que se enfoquen en la situación que atraviesa Irán.
La artista advirtió sobre “una masacre a una escala sin precedentes”, frase que utilizó para describir la represión estatal tras las protestas iniciadas a finales de diciembre.
En otra publicación, sostuvo que “Irán no puede ser silenciado” e invitó a sus fans a respaldar la labor de cuatro organizaciones especializadas en derechos humanos: el Centro Abdorrahman Boroumand para los Derechos Humanos en Irán, el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI), Asuntos de Oriente Medio (MEM) y la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRA/HRANA).
El llamado de la cantante se produce en un contexto marcado por el reconocimiento oficial de que más de 2.400 civiles murieron durante la represión de manifestaciones en diferentes ciudades iraníes. Organizaciones independientes calculan que la cifra real podría superar los 5.000 fallecidos.
Las autoridades atribuyeron la muerte de 600 personas a supuestos “terroristas”, sin precisar los criterios empleados para esa clasificación.
La crisis se desencadenó tras el colapso del rial iraní y la aceleración de la inflación, fenómenos que generaron un clima de malestar social y protestas masivas en Teherán y otras ciudades.
La respuesta oficial incluyó el uso de fuerza letal, miles de detenciones y restricciones severas al acceso a internet, lo que dificultó la circulación de información y la documentación de lo ocurrido.
Los reportes oficiales mencionan la destrucción de más de 400 edificios gubernamentales, 750 comisarías, 200 escuelas, 300 ambulancias, 800 vehículos y cerca de 5.000 centros religiosos en el país.