El rey de España, Felipe VI, aprovechó su discurso de clausura de la conferencia de embajadores para alertar sobre el riesgo de un posible debilitamiento del vínculo entre Europa y Estados Unidos y las consecuencias negativas que esto tendría a nivel internacional.
Durante el acto, que reunió durante dos días en Madrid a los jefes de las misiones diplomáticas españolas en todo el mundo, el monarca reconoció que mantener esta relación transatlántica requiere actualmente “grandes dosis de paciencia y coraje diplomático”. Aunque no lo mencionó de forma directa, sus palabras hicieron referencia al comportamiento impredecible del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Felipe VI recordó que la relación entre Europa y Estados Unidos es un marco “indispensable” que surgió tras la Segunda Guerra Mundial y que ha sido clave para el desarrollo de las democracias, la estabilidad internacional y el fortalecimiento del multilateralismo.
No obstante, subrayó que preservar este vínculo es una “responsabilidad compartida” que exige lealtad, confianza mutua, visión de futuro y respeto a las normas del derecho internacional. Sin señalar directamente a Washington, el rey dejó entrever una crítica a recientes decisiones del Gobierno estadounidense, incluida su intervención militar en Venezuela.