El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a la Universidad de Harvard una compensación de 1.000 millones de dólares en concepto de “daños y perjuicios”, después de que el diario The New York Times informara que su Gobierno había desistido de reclamar 200 millones al centro universitario para cerrar el contencioso que mantienen.
En un mensaje publicado de madrugada en su red Truth Social, Trump aseguró que “el artículo del New York Times sobre la Universidad de Harvard fue completamente erróneo”, en otra publicación previa, tras insultar al responsable de la institución, afirmó que “ahora estamos exigiendo mil millones de dólares en daños y perjuicios, y no queremos tener nada más que ver, en el futuro, con la Universidad de Harvard”.
El mandatario también arremetió contra el periódico: “Exijo que los imbéciles que arruinaron el Times cambien su historia de inmediato. ¡Vean la verdad a continuación! Además, al igual que con los resultados electorales mal anunciados por el Times, donde se equivocaron por completo, mis resultados en las encuestas son excelentes. La cobertura del New York Times sobre mí es deliberadamente errónea.
¡Pronto veremos cómo me va en mi demanda contra estos estafadores! ¡Noticias falsas!”. Según Trump, la “Universidad de Harvard, fuertemente antisemita, ha estado alimentando con muchas ‘tonterías’ al New York Times. Harvard se ha portado muy mal durante mucho tiempo”.
El enfrentamiento entre Trump y Harvard se remonta al inicio de su segundo mandato, cuando el presidente ordenó congelar más de 2.000 millones de dólares en fondos federales destinados a la universidad, a la que acusó de aplicar una supuesta política antisemita. La medida, que afectó también a otros centros académicos, fue posteriormente revocada por la justicia, lo que llevó al mandatario a mantener la presión mediante nuevas acciones legales, aunque, según The New York Times, el Ejecutivo había optado por desistir.
Harvard figura entre las instituciones señaladas por el denominado Grupo de Trabajo Federal para Combatir el Antisemitismo, creado por Trump, que acusa a la universidad de “discriminación positiva” y de no promover lo que el Gobierno define como “diversidad de ideas”. A comienzos de 2025, la Casa Blanca exigió a Harvard supervisar sus admisiones, la contratación y la ideología de estudiantes y personal, exigencias que la universidad rechazó, lo que derivó en la congelación de los fondos.
La institución respondió con una demanda judicial en la que argumentó que el recorte afectaba programas de investigación médica, científica y tecnológica. Trump intensificó entonces su ofensiva intentando prohibir la matriculación de estudiantes extranjeros, medida que también fue bloqueada.
Para el presidente, su contencioso con Harvard “debería ser un caso penal, no civil, y Harvard tendrá que asumir las consecuencias de sus fechorías”. Trump insistió en que la universidad depende de la financiación federal para sostener su actividad docente y reiteró su exigencia de una compensación de 1.000 millones de dólares.